Día Mundial de la Ciencia para la Paz y Desarrollo

En el marco de la conmemoración del Día Mundial de la Ciencia para la Paz y el Desarrollo, que tendrá lugar el 10 de noviembre, en diferentes países se realizarán actividades especiales con el objetivo de acercar la ciencia a la sociedad, incluyendo la innovación y la tecnología en situaciones diarias. Además, se busca que las personas puedan informarse sobre los avances vigentes y ser parte del debate científico emergente.

La Unesco subraya la importancia de la ciencia en la vida cotidiana, con el fin de que el pensamiento científico no se ponga en práctica solamente al ir a un museo o entrar a una clase, sino que sea parte de la vida de las nuevas generaciones. Es por esto que crece la premisa de involucrar la ciencia y tecnología desde edades tempranas, exponiendo a los niños y niñas al desarrollo de las “habilidades del futuro”.

Un ejemplo de este proceso es la misión de la fundación internacional Code.org, que apunta a difundir la programación como parte de la educación básica de los jóvenes. En ese marco, hace pocas semanas se inició una campaña llamada “Hora del Código”, de la que participan influencers y “grandes estrellas de la tecnología”, quienes cuentan sus primeros acercamientos a la programación. Bill Gates, que con 13 años programó por primera vez; Mark Zuckerberg, quien siendo un adolescente desarrolló su primer software antes de la llegada de Facebook; o Ariel Gringaus, creador de Colegium, la mayor empresa de tecnología escolar en Latinoamérica, son algunas de las voces que se hacen oír.

Incluso se unieron las máximas autoridades de América Latina y Estados Unidos: el Presidente argentino Mauricio Macri; el primer mandatario chileno, Sebastián Piñera, el Presidente de Colombia, Iván Duque; y el ex Presidente norteamericano Barack Obama, entre otros.

Esta tendencia cobra aún mayor sentido si consideramos el explosivo aumento de la necesidad de programadores e informáticos. De hecho, según datos de Code.org, la oportunidad de empleo al 2020 será de 1,4 millones de trabajos relacionados con la informática frente a tan sólo 400.000 estudiantes.

A nivel regional, ya existen experiencias destacadas en las que la ciencia se integró a la vida escolar generando ámbitos donde se les enseña a los niños y niñas por medio de la experimentación científica, contribuyendo a pensar soluciones para las dificultades mundiales. Este es el caso del proyecto “Creando Reinas”, que llevó al profesor Juan Carlos Celedón y un grupo de estudiantes del Colegio Juan Piamarta de Talca, en Chile, a compartir con expertos del MIT y Harvard. Con el lema “Ayudanos a salvar el mundo”, se propusieron recrear un ecosistema para incubar larvas de abejas, respondiendo de manera innovadora a la problemática del peligro de extinción de las abejas.

En nuestro país, cada vez más docentes se conectan con la tecnología para captar la atención de los chicos y motivarlos a crear. Así lo explica el experto en Innovación Académica Hugo Martínez, Director Pedagógico de Colegium: “Los profesores de hoy en día adoptan recursos digitales para poder potenciar su rol dentro del aula, optimizando procesos y respaldando las gestiones para conectarse con el lenguaje digital que dominan y que manejan los estudiantes en forma nativa”.

Como conclusión, la Unesco destaca “el papel que los científicos juegan en ampliar nuestro conocimiento y comprensión del singular y frágil planeta que llamamos hogar y en hacer que nuestras sociedades sean más sostenibles”. Esto se debe a la necesidad latente de que como sociedad estemos más comprometidos con lo que pasa en el mundo y podamos descubrir cómo podemos realizar algún aporte, independiente de si somos niños, jóvenes o adultos.

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