La Llama que Llama volvió al Norte: 25 años después, sus creadores conocieron Jujuy, el “hogar” que imaginaron sin haber visitado
Durante más de dos décadas, millones de argentinos imaginaron que La Llama que Llama vivía en algún rincón del Norte. Lo curioso es que cuando crearon al personaje, sus autores nunca habían estado allí. Recién ahora, 25 años después del fenómeno publicitario que marcó a una generación, Maximiliano Anselmo y Sebastián Wilhelm conocieron Jujuy y presentaron en Huacalera la nueva miniserie del icónico personaje.
“Me da un poco de vergüenza decirlo, pero yo no conocía el norte. Somos muy ‘deporteños’”, admitió Anselmo entre risas, al recordar que en los años 90 imaginaron el universo de la llama sin haber pisado la región. “Este lugar es tan alucinante que es increíble que no hayamos venido antes”, agregó, visiblemente impactado por el paisaje jujeño.
El lanzamiento oficial del regreso se realizó en un escenario natural de la provincia, invitados por Personal y Flow, donde ya se encuentran disponibles los nuevos microcontenidos en formato de miniserie. El evento reunió a prensa, referentes locales e invitados especiales en lo que fue, simbólicamente, una especie de “regreso a casa” del personaje.
La anécdota funciona casi como metáfora: durante 25 años el público proyectó a la llama en los paisajes del norte argentino, mientras sus propios creadores construían ese imaginario desde Buenos Aires. “Después de tanto tiempo de imaginar dónde vivía, vinimos a conocer la casa”, bromearon.
El regreso, aseguran, no fue casual. “La llama siempre estuvo presente porque estuvo presente en la gente. En redes sociales veíamos que la recordaban, que pedían que volviera ese tipo de humor”, explicó Wilhelm. Esa demanda fue el motor para retomar a los personajes, aunque con una decisión clara: no repetir la fórmula publicitaria original, sino expandirla hacia un nuevo formato narrativo.
Detrás de la producción trabajó un equipo numeroso de titiriteros, realizadores, actores de voz y técnicos, bajo la dirección de Francisco Colombatti, quien calificó el proyecto como uno de los más complejos de su carrera.
Así, el fenómeno que marcó la publicidad argentina de fines de los 90 vuelve con una nueva identidad digital, pero con la misma esencia humorística. Y esta vez, con un detalle no menor: sus creadores ya conocen el territorio que durante años solo existió en su imaginación.
