Alerta en Argentina: más de la mitad de los trabajadores tuvo que saltear comidas por falta de dinero
Más de la mitad de los trabajadores asalariados de la Argentina debió saltear comidas o elegir alimentos menos nutritivos por razones económicas, según un informe elaborado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina junto a la empresa Edenred.
El estudio advierte que la alimentación durante la jornada laboral no es una práctica homogénea y que factores como el nivel de ingresos, la región del país, el tamaño de la empresa y el tipo de trabajo influyen directamente en la calidad y frecuencia de las comidas.
Uno de cada cuatro trabajadores no come durante la jornada laboral
Según los datos relevados, el 23% de los asalariados no come durante su jornada laboral, una situación que se registra con mayor frecuencia entre trabajadores mayores de 45 años, empleados del sector público y personal de empresas pequeñas.
El informe también señala que la comida en soledad es una práctica frecuente: el 32,3% de los trabajadores almuerza solo, una tendencia que aumenta con la edad y en entornos laborales con menos infraestructura.
Fuertes desigualdades entre regiones
El análisis muestra importantes diferencias territoriales. Las regiones del NEA y el NOA presentan mayores dificultades para acceder a una alimentación adecuada durante el trabajo, tanto por condiciones económicas como por falta de infraestructura.
En contraste, el Área Metropolitana de Buenos Aires y la región Centro muestran mejores condiciones para la alimentación laboral, lo que evidencia una brecha vinculada a las dinámicas productivas y la cercanía a grandes centros urbanos.
La situación económica condiciona la calidad de la alimentación
El estudio destaca que la restricción económica es el principal factor que determina qué comen los trabajadores:
- 56,2% tuvo que saltear comidas o elegir alimentos menos nutritivos por motivos económicos.
- Solo 16,5% afirma no haber sufrido este tipo de privaciones.
Los sectores más afectados son los trabajadores de menores ingresos, con empleos no calificados y en empresas pequeñas, donde la vulnerabilidad alimentaria es más intensa.
Las condiciones laborales también influyen
Las características del empleo también impactan en los hábitos alimentarios. En empresas medianas o grandes y en sectores productivos como el primario o manufacturero, es más común que los trabajadores compartan las comidas.
En cambio, en empresas pequeñas o algunos servicios, predomina la alimentación individual.
El informe además señala que el teletrabajo aumenta la alimentación en soledad, con un 77% de trabajadores que comen sin compañía durante la jornada.
La pausa para comer no siempre está garantizada
Aunque la mayoría de los trabajadores logra hacer una pausa para comer, el 26% enfrenta dificultades para hacerlo de manera regular.
Las mayores complicaciones se registran entre trabajadores del sector público, empleados con menores ingresos y personas que no cuentan con equipamiento básico en su lugar de trabajo, como comedores, heladeras o microondas.
Alimentación y salud: un vínculo directo
El estudio también advierte sobre el impacto en la salud. El 23,1% de los trabajadores presenta obesidad, una condición más frecuente en contextos laborales con peores condiciones alimentarias.
Según los investigadores, esto demuestra que los hábitos alimentarios durante la jornada laboral influyen directamente en los indicadores de salud a mediano y largo plazo.
Amplio apoyo a que las empresas aporten beneficios alimentarios
El informe revela además que el 80,4% de los trabajadores está a favor de recibir algún tipo de aporte del empleador para la alimentación, especialmente entre jóvenes, trabajadores de la construcción y personas que ya enfrentan dificultades para acceder a una dieta adecuada.
Entre quienes recibirían este beneficio:
- 69% lo usaría para cubrir gastos cotidianos de comida.
- 50,8% lo destinaría a mejorar la calidad de su alimentación.
Además, el 76% considera que contar con una pausa adecuada para comer fuera del lugar de trabajo mejoraría su bienestar general.
