El país conmemora medio siglo del inicio de la última dictadura militar con marchas, juicios en marcha y una fuerte discusión política sobre el pasado reciente.
A 50 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, Argentina vuelve a poner en el centro de la escena uno de los capítulos más oscuros de su historia. La conmemoración encuentra al país atravesado por tres ejes clave: el proceso de memoria y justicia, las heridas aún abiertas y un nuevo debate político sobre la interpretación del pasado.
El golpe que derrocó al gobierno constitucional dio inicio a una dictadura marcada por el terrorismo de Estado, con miles de víctimas, desapariciones forzadas, torturas y apropiación de menores. Se estima que unas 30.000 personas fueron desaparecidas durante ese período.
El Juicio a las Juntas: un hito mundial
Con el regreso de la democracia en 1983, el gobierno de Raúl Alfonsín impulsó el histórico Juicio a las Juntas en 1985, que sentó en el banquillo a los principales responsables del régimen militar.
El proceso fue inédito a nivel internacional: por primera vez, un país juzgaba a sus propias dictaduras en tribunales civiles. Las condenas marcaron el inicio del camino de memoria, verdad y justicia en Argentina.
Las “leyes del perdón” y los indultos
Sin embargo, ese proceso se vio interrumpido pocos años después. Las leyes de Punto Final y Obediencia Debida limitaron las investigaciones y frenaron las causas contra militares de menor rango.
A esto se sumaron los indultos dictados durante la presidencia de Carlos Menem, que ampliaron la impunidad y cerraron, durante años, la posibilidad de avanzar en los juicios.
La reapertura de causas y los juicios actuales
Recién en 2003, con la anulación de esas leyes, se reactivaron los procesos judiciales por delitos de lesa humanidad. Desde entonces, la justicia avanzó con cientos de causas en todo el país.
Hasta 2026, más de 1.200 personas fueron condenadas por crímenes vinculados a la dictadura, aunque aún existen investigaciones abiertas y pendientes.
A pesar de los avances, organismos de derechos humanos sostienen que todavía hay responsables sin condena y reclaman acelerar los procesos.
El 24 de marzo: una marcha que sigue vigente
Cada año, el Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia moviliza a miles de personas en todo el país. En 2026, al cumplirse cinco décadas del golpe, se espera una convocatoria masiva.
Las marchas no solo buscan recordar a las víctimas, sino también rechazar cualquier forma de impunidad y reafirmar el histórico “Nunca Más”.
Un debate político que vuelve a escena
Este aniversario llega en un contexto de fuerte discusión política. Las posturas del gobierno de Javier Milei reavivaron el debate sobre la interpretación de los años ’70.
Sectores oficiales cuestionan la cifra de desaparecidos y plantean una visión que pone el foco en una “guerra” interna, mientras que organismos de derechos humanos advierten sobre discursos negacionistas.
Esta tensión se refleja en la sociedad, donde la memoria histórica sigue siendo un pilar central, pero también un terreno de disputa política.
Memoria, justicia y futuro
A medio siglo del golpe, Argentina mantiene abierto un proceso único en el mundo: juzgar los crímenes de su pasado reciente mientras sigue discutiendo cómo interpretarlo.
Las causas judiciales en curso, las movilizaciones y el debate público muestran que la historia no está cerrada. Y que, 50 años después, la consigna sigue vigente: memoria, verdad y justicia.

