Durante el primer cuatrimestre del año, las exportaciones de energía y minería alcanzaron niveles récord y se acercaron al aporte histórico del complejo agroexportador. Vaca Muerta aparece como el principal motor de esta transformación.
La economía argentina comenzó a mostrar un cambio estructural en su matriz exportadora. Impulsados por el crecimiento de Vaca Muerta y el avance de los proyectos mineros, los sectores energético y minero generaron durante el primer cuatrimestre de 2026 una cantidad de divisas muy cercana a la aportada por el complejo agroexportador, tradicional líder en el ingreso de dólares al país.
Según datos difundidos por la consultora 1816 en base a estadísticas del Banco Central (BCRA), las exportaciones vinculadas al petróleo, gas y minería alcanzaron aproximadamente USD 8.150 millones, una cifra similar a la registrada por el agro durante el mismo período.
Vaca Muerta lidera el crecimiento exportador
El principal factor detrás de este fenómeno es el fuerte incremento de la producción en Vaca Muerta, especialmente en petróleo no convencional, que permitió aumentar significativamente las exportaciones energéticas.
La expansión de la actividad en la formación neuquina, sumada a nuevas inversiones en infraestructura y transporte, consolidó al sector energético como uno de los principales generadores de divisas de la Argentina.
Las exportaciones de crudo continúan creciendo y las proyecciones indican que el aporte del sector podría incrementarse aún más en los próximos años, a medida que entren en operación nuevos proyectos y se amplíe la capacidad logística para exportar.
La minería gana protagonismo
Junto con la energía, la minería también viene mostrando una fuerte expansión impulsada por la demanda internacional de minerales estratégicos.
El desarrollo de proyectos vinculados al litio, el cobre y otros recursos críticos para la transición energética mundial permitió que el sector incrementara su participación en las exportaciones argentinas.
La combinación entre minería y energía ya se consolida como una de las principales fuentes de ingreso de dólares para la economía nacional y comienza a disputar protagonismo con el sector agroindustrial.
El campo sigue siendo clave, pero pierde exclusividad
Pese al crecimiento de los nuevos sectores exportadores, el complejo agroindustrial continúa siendo el principal generador de divisas del país.
La soja, el maíz y sus derivados mantienen un rol central en las exportaciones argentinas y siguen representando una porción fundamental del ingreso de dólares.
Sin embargo, los especialistas destacan que la aparición de nuevas fuentes de divisas reduce la dependencia histórica del país respecto al desempeño del agro y aporta una mayor diversificación económica.
Un cambio estructural para la economía argentina
Analistas del sector consideran que la tendencia podría profundizarse durante los próximos años.
La puesta en marcha de nuevos desarrollos energéticos y mineros, sumada a la ampliación de oleoductos, gasoductos y puertos de exportación, permitiría incrementar aún más la participación de estos sectores en la generación de divisas.
En ese escenario, Vaca Muerta se posiciona como uno de los activos estratégicos más importantes de la Argentina y como una de las principales apuestas para fortalecer las reservas, mejorar la balanza comercial y sostener el crecimiento económico.
Energía, minería y agro: los tres pilares de las exportaciones
Por primera vez en décadas, la economía argentina comienza a mostrar una estructura exportadora más diversificada. Mientras el campo mantiene su liderazgo histórico, el avance simultáneo de Vaca Muerta y la minería abre una nueva etapa en la generación de dólares para el país.
El desafío hacia adelante será sostener las inversiones, ampliar la infraestructura y garantizar condiciones que permitan aprovechar plenamente el potencial exportador de estos sectores estratégicos.

