La muerte de un joven de 29 años en Resistencia reavivó el recuerdo de uno de los casos policiales más impactantes de la Argentina. Aunque existen similitudes entre ambos expedientes, la investigación chaqueña recién comienza y la Justicia aún busca reconstruir qué ocurrió.
El crimen de Matías Julián Álvarez Guardia, ocurrido en la ciudad de Resistencia, Chaco, conmociona al país y comenzó a ser comparado con el caso de Nahir Galarza, la joven entrerriana condenada a prisión perpetua por el asesinato de su novio Fernando Pastorizzo en 2017. La analogía surgió rápidamente en redes sociales y fue retomada por distintos medios nacionales debido a una serie de coincidencias que presentan ambos expedientes, aunque especialistas advierten que se trata de causas judiciales con contextos y estados procesales completamente diferentes.
Matías Álvarez Guardia tenía 29 años y murió luego de recibir una puñalada en el tórax durante un episodio ocurrido en una vivienda ubicada sobre la calle Donovan al 1400, en la capital chaqueña. Tras el ataque fue trasladado al Hospital Julio C. Perrando, donde fue intervenido quirúrgicamente, pero falleció debido a la gravedad de las lesiones.
Por el hecho fue detenida Victoria Luz Cantero, de 25 años, quien era pareja de la víctima y permanece imputada por homicidio mientras la Fiscalía avanza con la recolección de pruebas para determinar las circunstancias exactas del crimen.
Las similitudes con el caso Nahir Galarza
La principal coincidencia que motivó las comparaciones públicas es que, en ambos expedientes, la principal acusada por el homicidio es la pareja sentimental de la víctima.
En el caso ocurrido en Entre Ríos, Nahir Galarza fue condenada por asesinar de dos disparos a Fernando Pastorizzo, en un crimen que generó un fuerte impacto social y mediático por tratarse de una mujer joven acusada de matar a su novio. En Chaco, la investigación apunta a una situación similar: una mujer detenida por la muerte violenta de su pareja.
Otra coincidencia es la edad de los protagonistas. Tanto Fernando Pastorizzo como Matías Álvarez eran jóvenes y, según el entorno de las víctimas, mantenían relaciones marcadas por conflictos, episodios de celos y situaciones de violencia que ahora forman parte de las investigaciones judiciales.
Además, ambos casos despertaron un intenso debate público por involucrar a hombres como víctimas de homicidios presuntamente cometidos por sus parejas, un escenario menos frecuente en la agenda mediática argentina.
Las diferencias que marcan ambos expedientes
Más allá de las similitudes, la comparación tiene límites claros.
El caso Nahir Galarza ya atravesó todas las instancias judiciales. La joven fue juzgada, encontrada culpable y condenada a prisión perpetua por homicidio agravado por el vínculo, en una sentencia que quedó firme tras la revisión de distintas instancias judiciales.
En cambio, el expediente por la muerte de Matías Álvarez recién se encuentra en la etapa inicial de investigación. La Fiscalía todavía realiza pericias, toma declaraciones y reúne pruebas para reconstruir cómo se produjo el hecho, por lo que aún no existe una resolución judicial sobre la responsabilidad penal de la imputada.
También difiere el arma utilizada. Mientras que en el caso Pastorizzo se empleó un arma de fuego, la hipótesis que investiga la Justicia chaqueña sostiene que Matías Álvarez murió como consecuencia de una herida provocada con un arma blanca durante una discusión en la vivienda que compartía con su pareja.
Nuevos interrogantes en la causa
En las últimas horas, la investigación sumó nuevos elementos luego de que familiares de Matías denunciaran supuestas contradicciones en algunos testimonios y la desaparición de objetos considerados fundamentales para la causa.
Según el entorno de la víctima, el teléfono celular de Matías y una suma de dinero en efectivo desaparecieron después del crimen. Para la familia, esos elementos podrían aportar información relevante para reconstruir las horas previas al ataque y esclarecer qué ocurrió dentro de la vivienda.
Además, allegados aseguraron que existían antecedentes de conflictos dentro de la pareja y pidieron que la Justicia profundice todas las líneas de investigación antes de arribar a una conclusión definitiva.
Un caso que vuelve a instalar el debate
La repercusión nacional del homicidio de Matías Álvarez volvió a poner sobre la mesa el debate sobre la violencia en las relaciones de pareja y el tratamiento judicial de estos hechos.
Sin embargo, especialistas recuerdan que la comparación con el caso Nahir Galarza responde principalmente a similitudes en la dinámica del hecho y al impacto mediático, pero no implica que ambos expedientes tengan el mismo desarrollo probatorio, la misma calificación legal ni el mismo desenlace judicial. La causa de Chaco continúa en plena investigación y será la Justicia la que determine, con las pruebas reunidas, las responsabilidades correspondientes.

