Sociedad

Hallaron fentanilo del laboratorio investigado en el departamento del enfermero muerto en Palermo

La investigación por la muerte de un enfermero en el barrio porteño de Palermo sumó un dato clave: en su departamento se encontraron ampollas de fentanilo pertenecientes a un laboratorio que está bajo la lupa judicial por el escándalo del fentanilo contaminado en Argentina.

El hallazgo se produjo durante los peritajes realizados en la vivienda donde fue encontrado sin vida Eduardo Bentancourt, de 44 años. Entre los elementos secuestrados había una gran cantidad de medicamentos de uso hospitalario, incluyendo propofol, benzodiacepinas y otros fármacos, además de jeringas y dispositivos para su administración.

Entre esas sustancias, los investigadores identificaron ampollas de fentanilo con la inscripción “HLB Pharma Group”, empresa vinculada al empresario Ariel García Furfaro, uno de los principales apuntados en la causa por el medicamento contaminado.

Un vínculo con una causa mayor

El dato no es menor: ese mismo laboratorio fue investigado por la producción y distribución de fentanilo contaminado que habría provocado decenas de muertes en el país, en una de las crisis sanitarias más graves de los últimos años.

Incluso, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) había prohibido la comercialización de ese producto en 2025, tras detectarse problemas de calidad y contaminación bacteriana en distintos lotes.


La pista del desvío de medicamentos

La presencia de estas ampollas en el domicilio del enfermero abre interrogantes sobre cómo llegaron hasta allí: si fueron adquiridas antes de la prohibición o si forman parte de un circuito ilegal posterior.

En los últimos años, distintas investigaciones ya habían advertido sobre el desvío de fentanilo de uso clínico hacia circuitos irregulares, lo que agrava el escenario y suma complejidad al caso.

Investigación en curso

Por el momento, la Justicia busca determinar las causas de la muerte del enfermero y si existe una conexión directa con el consumo de estas sustancias.

El caso también se inscribe en un contexto más amplio: recientemente, otras investigaciones revelaron el uso indebido de anestésicos como fentanilo y propofol en ámbitos fuera del sistema sanitario, lo que encendió alertas en el sector de la salud.

Mientras avanzan las pericias, el hallazgo vuelve a poner el foco en el control de medicamentos sensibles y en las posibles fallas del sistema que permiten su circulación fuera de los canales legales.

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