Caputo anunció un plan de $2 billones para impulsar los créditos hipotecarios y habló de “justicia social”
El Gobierno utilizará fondos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de ANSES para mejorar el financiamiento de los bancos y ampliar la oferta de préstamos para primera vivienda. La medida busca alcanzar a entre 17.000 y 18.000 familias.
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció un nuevo programa para impulsar los créditos hipotecarios mediante la utilización de hasta $2 billones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES.
El esquema busca resolver uno de los principales problemas que enfrenta actualmente el mercado hipotecario: los bancos reciben depósitos a plazos relativamente cortos, mientras que necesitan ofrecer préstamos que pueden extenderse durante 15, 20 o 25 años.
Durante la presentación, Caputo aseguró que para el Gobierno los créditos hipotecarios son una prioridad y sorprendió al utilizar una expresión históricamente vinculada al peronismo.
“Para este Gobierno, los créditos hipotecarios son una prioridad porque hace a la justicia social”.
El ministro sostuvo que una persona que tiene trabajo debería poder acceder a una vivienda sin tener que esperar décadas para reunir el dinero necesario. También destacó el impacto que el crédito hipotecario puede tener sobre la construcción, el consumo y la formalización de la economía.
Cómo funcionará el nuevo programa
El Gobierno pondrá a disposición de los bancos $2 billones del FGS, que serán adjudicados mediante licitaciones.
La primera licitación está prevista para la próxima semana y tendrá un monto inicial de $200.000 millones. A partir de los resultados y de la velocidad con la que las entidades comiencen a otorgar hipotecas, se definirán las siguientes convocatorias.
El dinero será colocado en depósitos a plazo fijo ajustados por UVA, con dos tramos:
- A un año: UVA + 2,5% de tasa mínima.
- A cinco años: UVA + 4,5% de tasa mínima.
Los bancos deberán utilizar esos fondos exclusivamente para financiar créditos destinados a la compra de primera vivienda.
Créditos de hasta $200.000 dólares
El programa contempla préstamos hipotecarios de hasta el equivalente a US$200.000, aunque cada banco determinará las condiciones concretas de acceso.
La tasa que podrán cobrar las entidades tendrá un tope de UVA + 7,5%, mientras que el plazo mínimo será de 15 años.
El Gobierno estima que el programa podría generar soluciones habitacionales para entre 17.000 y 18.000 familias.
Además, el FGS no asumirá el riesgo crediticio de los particulares. La evaluación de los ingresos, la capacidad de pago y el otorgamiento de cada préstamo quedará en manos de los bancos.
Un ejemplo de cómo sería el crédito
Durante la presentación, Caputo mostró un ejemplo para explicar el alcance del programa.
Para una vivienda de aproximadamente US$106.667, financiada en un 75%, el crédito sería de unos US$80.000.
Con una tasa de UVA + 7% y un plazo de 25 años, la cuota estimada sería de aproximadamente $865.098 mensuales.
El Gobierno planteó que ese valor puede resultar comparable con el alquiler de una vivienda, aunque el acceso al préstamo dependerá de los requisitos establecidos por cada entidad y de la capacidad de pago de la familia.
El problema que busca resolver el Gobierno
Caputo explicó que el mercado hipotecario argentino todavía tiene una participación muy baja en comparación con otros países.
El stock de crédito hipotecario en pesos pasó, según los datos presentados por el ministro, de $7,5 billones al inicio de la gestión a $16,8 billones actualmente. Sin embargo, representa alrededor del 2% del PBI, frente al 27% de Chile y el 50% de Estados Unidos.
La intención oficial es ampliar ese mercado mediante un mecanismo que permita a los bancos conseguir fondeo de mayor plazo.
¿Por qué Caputo habló de “justicia social”?
La frase utilizada por el ministro generó repercusión política porque “justicia social” es una de las banderas históricas del peronismo, junto con la independencia económica y la soberanía política.
El concepto fue utilizado durante décadas por el justicialismo para defender políticas destinadas a ampliar el acceso a determinados derechos y servicios.
Caputo, integrante de un Gobierno que mantiene un discurso fuertemente crítico del peronismo, utilizó justamente esa expresión para justificar el impulso a los créditos hipotecarios.
El funcionario sostuvo que el acceso a la vivienda también tiene un impacto económico porque la compra de una propiedad genera demanda de muebles, electrodomésticos, materiales y servicios, además de favorecer la construcción.
El Gobierno apuesta a reactivar la construcción
El programa aparece además como una herramienta para estimular la actividad económica.
La lógica oficial es que una mayor disponibilidad de créditos permita aumentar la cantidad de familias que pueden comprar una vivienda y, al mismo tiempo, genere movimiento en sectores vinculados con la construcción.
El Gobierno también considera que el acceso al crédito puede favorecer la formalización laboral, ya que los bancos requieren demostrar ingresos para evaluar la capacidad de pago de quienes solicitan los préstamos.
La primera licitación será el próximo paso para determinar si las entidades financieras responden al nuevo esquema y a qué ritmo comienzan a generar nuevos créditos hipotecarios.
