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Malvinas: Reino Unido convocó a la embajadora argentina y rechazó el arbitraje por el proyecto petrolero Sea Lion

Londres citó a Mariana Plaza luego de que el Gobierno de Javier Milei iniciara un procedimiento de arbitraje internacional para intentar frenar la explotación de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte.

La tensión diplomática entre Argentina y el Reino Unido por las Islas Malvinas sumó este miércoles un nuevo capítulo. El Gobierno británico convocó a la embajadora argentina en Londres, Mariana Plaza, para transmitirle su rechazo al procedimiento de arbitraje iniciado por la administración de Javier Milei contra el desarrollo del proyecto petrolero Sea Lion.

La medida argentina fue presentada en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR) y apunta a impedir el avance de actividades hidrocarburíferas en un área cuya soberanía es reclamada por la Argentina.

Qué dijo el Reino Unido sobre el reclamo argentino

La respuesta británica fue difundida por Uma Kumaran, subsecretaria parlamentaria de Estado para los Territorios de Ultramar.

La funcionaria sostuvo que el arbitraje impulsado por Argentina constituye, según la posición de Londres, un intento de afectar los derechos y la seguridad económica de los habitantes de las islas.

El Gobierno británico afirmó además que los habitantes de las Malvinas tienen derecho a desarrollar y administrar sus recursos naturales y defendió la legalidad de las actividades hidrocarburíferas que se desarrollan bajo las normas que Londres aplica en el archipiélago.

Kumaran también vinculó el conflicto por los recursos naturales con la relación bilateral y afirmó que la posición argentina genera interrogantes sobre la confiabilidad del país como socio del Reino Unido. Se trata de una valoración expresada por el Gobierno británico, no de un hecho independiente verificado.

El proyecto Sea Lion, en el centro de la disputa

El conflicto se concentra actualmente en el proyecto Sea Lion, ubicado en la Cuenca Malvinas Norte.

La iniciativa está liderada por Navitas Petroleum, junto con Rockhopper Exploration, y tiene como objetivo desarrollar la explotación de petróleo en aguas próximas a las islas. Las empresas mantienen como referencia el inicio de la producción durante 2028.

El Gobierno argentino considera que las actividades vinculadas con la explotación de hidrocarburos afectan sus derechos sobre la plataforma continental y busca impedir que continúen los trabajos asociados al proyecto.

En ese marco, la Argentina inició el procedimiento previsto en el Anexo VII de la CONVEMAR y notificó al Reino Unido su posición.

Qué reclama Argentina

La administración de Milei instruyó a sus equipos jurídicos a avanzar con el procedimiento internacional y reclamó al Reino Unido que adopte medidas para impedir el inicio o la continuidad de actividades destinadas a la explotación de hidrocarburos en el área.

Según la información difundida sobre la presentación argentina, el Gobierno anticipó que, si Londres no adopta las medidas solicitadas dentro del plazo planteado, podría pedir medidas provisionales al Tribunal Internacional del Derecho del Mar para preservar los derechos que Argentina sostiene sobre su plataforma continental.

El procedimiento, además, no implica por sí mismo una resolución inmediata sobre la soberanía de las Islas Malvinas. El foco específico de esta presentación está relacionado con las actividades hidrocarburíferas y los derechos sobre la plataforma continental.

Una disputa que vuelve a tensionar la relación bilateral

La explotación de recursos naturales alrededor de las Malvinas se suma a la disputa histórica de soberanía que Argentina y el Reino Unido mantienen sobre las islas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.

Mientras Argentina sostiene que la explotación unilateral de hidrocarburos afecta sus derechos soberanos, el Reino Unido defiende la actividad y la vincula con el derecho de los habitantes de las islas a administrar sus recursos. Ambas posiciones forman parte del actual conflicto diplomático.

La convocatoria de la embajadora Mariana Plaza constituye, de esta manera, una nueva señal de tensión entre ambos gobiernos luego del inicio del procedimiento internacional promovido por la Casa Rosada.

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