Nacionales

Cerró Ribeiro: la cadena de las famosas “minicuotas” bajó la última persiana después de 116 años

La histórica empresa familiar nacida en Villa Mercedes cerró su último local en esa ciudad de San Luis y dejó de tener sucursales operativas en la Argentina. Llegó a contar con 87 locales y más de 2.500 empleados.

Después de 116 años de historia, una de las cadenas de electrodomésticos más reconocidas de la Argentina llegó a su final. Minicuotas Ribeiro cerró el último local que permanecía abierto en Villa Mercedes, San Luis, la ciudad donde la empresa había comenzado su historia en 1910.

El cierre de la sucursal puntana puso fin a una expansión que, durante su mejor etapa, llevó a Ribeiro a tener 87 locales y una plantilla de más de 2.500 empleados en todo el país. La marca quedó especialmente asociada a un modelo de financiación que permitió comprar electrodomésticos en cuotas a personas que tenían dificultades para acceder al crédito bancario tradicional.

De una joyería de Villa Mercedes a una cadena nacional

La historia de Ribeiro comenzó en 1910, cuando Manuel Ribeiro fundó en Villa Mercedes un comercio dedicado a la joyería, relojería y óptica.

Con el paso de las décadas, el negocio familiar fue cambiando de rubro hasta concentrarse en la venta de electrodomésticos. La segunda generación de la familia amplió la actividad y posteriormente su nieto, el sociólogo Manuel Ribeiro, impulsó el sistema que terminaría convirtiéndose en la principal identidad comercial de la compañía.

La expansión llevó a la empresa desde San Luis hacia distintas provincias argentinas y convirtió a Ribeiro en una de las cadenas más reconocidas del comercio de electrodomésticos del interior del país.

El invento que hizo famosa a Ribeiro: las “minicuotas”

El gran diferencial de la compañía fueron las Minicuotas Ribeiro.

La empresa desarrolló un sistema de financiación pensado especialmente para personas que no tenían acceso al sistema bancario tradicional.

La primera prueba se realizó en 2001, en el barrio porteño de Bajo Flores, y el sistema fue lanzado oficialmente en 2006. La propuesta permitió financiar productos para el hogar incluso a clientes que no contaban con recibo de sueldo.

El modelo permitió que la empresa compitiera durante años con las grandes cadenas de retail y construyera una fuerte presencia en distintas ciudades del país.

Heladeras, cocinas, televisores y otros productos para el hogar podían adquirirse mediante un esquema de cuotas que terminó formando parte del propio nombre de la marca.

Ribeiro llegó a tener 87 sucursales y 2.500 empleados

Durante su etapa de mayor expansión, la compañía llegó a contar con 87 sucursales y más de 2.500 trabajadores.

Su crecimiento estuvo especialmente vinculado con las ciudades del interior, donde el acceso al crédito podía ser más limitado y la posibilidad de financiar electrodomésticos directamente desde el comercio tenía una fuerte demanda.

La empresa incluso desarrolló infraestructura propia. En Villa Mercedes funcionó un centro de distribución desde el que se abastecían numerosas sucursales de la cadena.

La crisis comenzó a profundizarse en 2018

El deterioro de Ribeiro comenzó a hacerse visible hacia fines de 2018, cuando aparecieron retrasos y dificultades para afrontar el pago de salarios.

En 2019 la compañía solicitó un Procedimiento Preventivo de Crisis, mientras avanzaba con el cierre de locales y buscaba alternativas para reestructurar su situación económica.

La empresa no logró concretar una solución que permitiera recuperar la estructura que había construido durante décadas.

En agosto de 2021 se presentó en concurso preventivo, después de atravesar un proceso de reducción de sucursales y personal.

El cierre de los locales fue progresivo

La desaparición de Ribeiro no ocurrió de un día para otro.

Durante los últimos años fueron cerrando progresivamente distintas sucursales hasta que solamente quedaron unos pocos establecimientos operativos.

La última persiana bajó en Villa Mercedes, justamente la ciudad donde todo había comenzado.

El cierre tiene así una dimensión simbólica: la empresa que había nacido como un pequeño negocio familiar en San Luis terminó desapareciendo también del lugar donde había construido su identidad durante más de un siglo.

Ex trabajadores todavía reclaman salarios e indemnizaciones

El proceso de cierre también dejó reclamos laborales pendientes.

Durante los últimos años hubo protestas de trabajadores y ex empleados en diferentes puntos del país por salarios e indemnizaciones adeudadas.

Según la información publicada por Somos Jujuy a partir de BAE Negocios, algunos ex trabajadores todavía esperan resoluciones judiciales vinculadas con esos reclamos.

La historia de Ribeiro termina así después de más de un siglo, pero deja también la huella de un modelo comercial que durante décadas permitió a miles de familias acceder a productos para el hogar mediante financiación.

De aquella empresa familiar que comenzó en Villa Mercedes en 1910 a una cadena nacional con 87 sucursales y miles de empleados, Ribeiro atravesó transformaciones profundas del comercio argentino.

Ahora, después de 116 años, la última persiana también bajó.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *