Verano 2019: qué podemos hacer para vernos y sentirnos mejor

Con la llegada del calor también aumentan los planes al aire libre y vemos nuestro cuerpo más expuesto. Más allá de la cuestión estética, lo más importante es estar saludables para poder disfrutar de las actividades que nos gustan sin limitaciones. Por eso, la Lic. Liliana Grimberg, Nutricionista Dietista (UBA 978) y Coordinadora del área de Nutrición del Centro Terapeútico Dr. Máximo Ravenna, nos cuenta qué cambios podemos hacer desde la alimentación para llegar al verano viéndonos y sintiéndonos mejor.

“Con  las altas temperaturas es conveniente consumir alimentos frescos de estación, que son ricos en agua fibra, vitaminas y minerales, teniendo siempre en cuenta dos premisas: medida de la porción y distancia entre las comidas”, detalla y plantea que debemos respetar las cuatro ingestas diarias sin saltearnos ninguna y beber más líquido del habitual (2 a 3 litros por día). A continuación, sus principales recomendaciones:

  • En el desayuno y la merienda, elegir lácteos descremados, que son fuente de calcio, como yogures y quesos; licuados con agua o leche y frutas de estación, infusiones frías o aguas saborizadas con limón, menta, jengibre.
  • Antes del almuerzo y la cena, tomar un caldo de verdura casero o dos vasos de agua y acompañarlo con un plato de ensalada de verduras de todos que nos aporta vitaminas y minerales.
  • Además de verduras, hay que incluir proteínas, como las carnes blancas (pollo sin piel, pescado frescos, carnes rojas magras), huevo y quesos.
  • No hay alimentos prohibidos pero es clave recordar cuáles son los productos que en vez de saciarnos, nos disparan a seguir comiendo. Por eso, debemos limitar al máximo las harinas refinadas (productos de panadería, pan blanco y galletitas), que producen adicción y a poco de ingerirlos, hacen que volvamos a sentir hambre. Dentro de este grupo también se encuentran los alimentos procesados y ultraprocesados (enlatados, fiambres, embutidos, snacks). A su vez, debemos moderar el consumo de sal y cuidar la medida del alcohol.
  • Optar por alimentos de bajo índice glucémico como legumbres, verduras y frutas crudas, ya que el índice glucémico es la capacidad que tiene un alimento con hidratos de carbono de aumentar el azúcar en sangre luego de ser ingerido.
  • Es muy beneficioso sumar a nuestra dieta diaria más legumbres. Podemos hacerlo añadiendo a las ensaladas lentejas, arvejas, habas, porotos y garbanzos.
  • Priorizar siempre los alimentos saludables de sabores neutros es un gran tip para regular la ingesta, dado que las comidas que nos gustan demasiado sobre-estimulan las papilas gustativas e incrementan el hambre.

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