Internacionales

Cinco muertos y 51 heridos en un atentado en Turquía

Cinco personas murieron y y 51 resultaron heridas el miércoles en un atentado con coche bomba contra la comisaría de Midyat, sureste de Turquía, un día después del ataque que dejó 11 víctimas en Estambul.

Los dos atentados, atribuidos a los rebeldes kurdos, llegan con el inicio de la temporada alta de verano para la importante industria del turismo, duramente dañada por la serie de ataques que han golpeado este año a Turquía, en estado de máxima alerta.

La explosión del coche bomba delante del cuartel general de la seguridad de Midyat, en la provincia de Mardin, situada en el sureste de mayoría kurda del país, destrozó la fachada del edificio de varias plantas de la policía.

Según las imágenes difundidas por las cadenas de información turcas, la explosión dañó los edificios cercanos. Una espesa columna de humo negro salía del edificio, según las imágenes de las televisiones.

“El autor de este ataque es la mortífera organización PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán)”, indicó el primer ministro, Binali Yildirim a los periodistas en Estambul, donde asistió después con varios ministros a una plegaria en homenaje a los policías muertos en el ataque del día anterior en esta ciudad.

Después del rezo, la multitud congregada en la mezquita de Fatih, situada cerca del lugar del atentado, entonó cánticos como “¡Los mártires son inmortales, la patria es indivisible!”.

El martes, la explosión de un coche bomba al paso de un autobús de la policía dejó 11 muertos, seis de ellos policías, en el barrio de Beyazit, cerca de la estación de metro de Vezneciler, en Estambul.

 

Línea dura

El atentado que se produjo en hora pico durante el segundo día del mes del Ramadán, en este sector muy transitado de Estambul, dejó igualmente 36 heridos. El ataque no fue reivindicado, pero el presidente Recep Tayyip Erdogan también lo atribuyó a los combatientes kurdos del PKK.

El PKK retomó la lucha armada contra el poder central turco en el verano de 2015, después del fracaso de dos años de negociaciones de paz con Ankara. Desde 1984, el conflicto kurdo dejó más de 40.000 muertos.

Además de los combates en las ciudades y de las emboscadas en las zonas rurales, el PKK y grupos afiliados multiplicaron los ataques con coche bomba contra las fuerzas de seguridad.

En Midyat, según la cadena CNN-Türk, un vehículo cargado de explosivos intentó saltarse a la fuerza una valla de seguridad delante de la comisaría, antes de que los policías de guardia dispararan contra el conductor que habría accionado en ese momento la carga explosiva.

Los heridos fueron trasladados a los hospitales de la zona. Midyat está situada a unos 50 kilómetros de la frontera con Siria.

“Afortunadamente, las medidas de seguridad evitaron un balance mucho mayor”, declaró el primer ministro turco, hablando de “una gran carga explosiva”. “El terrorismo no intimidará ni al Estado, ni al pueblo”, añadió en tono muy serio Yildirim, que abrazó la línea dura del presidente Erdogan desde su llegada a la cabeza del gobierno el mes pasado.

El martes, el jefe del Estado turco promulgó una polémica reforma constitucional que pretende suprimir la inmunidad de los parlamentarios, exponiendo así a decenas de diputados prokurdos a procesos judiciales, en especial por “propaganda terrorista”.

La gran mayoría de los diarios turcos dedicaban el miércoles su portada al atentado de Estambul, oscilando entre dolor y ánimo de venganza. “Nueva emboscada desleal”, se lamentaba Hürriyet, o “Nos lo pagarán”, juraba Sabah.

Turquía, que forma parte de la coalición antiyihadista liderada por Estados Unidos, sufrió este año numerosos atentados suicidas atribuidos al grupo yihadista Estado Islámico que acabaron con la vida de 15 turistas.

 

Fuente: Noticias Argentinas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *