La OTAN se mostró “unida” frente a Rusia por la situación en Ucrania

La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) volvió a reunirse en cumbre le sábado mostrándose “unida” frente a Rusia a raíz de la situación con Ucrania, aunque abierta al diálogo con Moscú. Los 28 líderes de la Alianza Atlántica mantuvieron el viernes por la noche una cena en el mismo salón en donde se firmó en 1955 el Pacto de Varsovia, en la que Rusia y Ucrania dominaron las conversaciones.

Durante el día habían aprobado los planes de la Alianza para reforzar su flanco oriental y tranquilizar a los países del este con el envío de cuatro batallones a Polonia, Estonia, Lituania y Letonia.

El sábado, los mandatarios de Estonia y de Lituania mostraron su satisfacción por las decisiones adoptadas el viernes. “Tienen una importancia histórica, creo que la OTAN mostró muy claramente que nos mantenemos unidos”, señaló el primer ministro estonio Taavi Roivas. “Recibimos lo que pedimos hasta ahora”, insistió por su parte la presidenta lituana, Dalia Grybauskaite.

 

Las sanciones a Rusia complican las relaciones económicas con Europa

El viernes por la noche los mandatarios dedicaron su cena a discutir sobre Rusia y convinieron que sólo la unidad llevará al presidente ruso, Vladimir Putin, a enmendar la situación en Ucrania.

“El mensaje principal de la cena es que la Alianza está unida, que nos mantenemos unidos”, dijo el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, en conferencia de prensa. Durante la cena, precisó, los mandatarios pudieron discutir de una manera “verdaderamente franca y abierta”.

Pero la “unidad” de la OTAN pareció el viernes resquebrajarse. El presidente francés, François Hollande, sostuvo que Rusia no era una amenaza sino más bien un socio.

Por su intervención en Ucrania y la anexión de Crimea, las potencias occidentales impusieron sanciones económicas a Rusia. La Unión Europea (UE) las renovó recientemente hasta finales de enero. Pero esta medida tiene un alto costo económico para Francia, así como para Italia e incluso Alemania.

París, que había vendido dos buques militares a Rusia se vio obligado, por el conflicto en Ucrania, a suspender la venta. Roma vio cancelado su proyecto de gasoducto con Rusia, South Stream. Alemania es por su parte un importante socio comercial de Rusia.

En conferencia de prensa, la canciller alemana, Angela Merkel, insistió en la necesidad de diálogo con “las regiones vecinas”. Hollande fue más directo al afirmar que “para Francia, Rusia no es un adversario, no es una amenaza. Rusia es un socio”.

 

La OTAN no considera una amenaza inminente a Rusia

Interrogado sobre esta afirmación, Stoltenberg dijo que la OTAN estaba ahora en una nueva situación. “No vemos una amenaza inminente. Rusia no es un socio estratégico. Ya no estamos en la asociación estratégica con Rusia que intentamos desarrollar luego de la Guerra Fría”, agregó subrayando que “tampoco estamos en una situación de Guerra Fría”.

Rusia observa la cumbre con “gran interés”, según informó el Kremlin el viernes. Para Moscú la OTAN, que avanza sobre lo que eran sus satélites, es la que amenaza su seguridad. Además, el Kremlin lanzó sus mayores advertencias al escudo antimisiles que desarrolla Estados Unidos en Europa.

El viernes, los 28 líderes declararon operacional la primera fase de este entramado de radares de alta capacidad e interceptores balísticos. El secretario general de la OTAN insistió en que no estaba dirigido contra Rusia. Estados Unidos sostiene que el escudo es para proteger su territorio y el de sus aliados de eventuales ataques con misiles balísticos de Irán y Corea del Norte, pero no todos dentro de la OTAN lo entienden así.

Hollande mostró su oposición señalando que “esta defensa antimisiles está hecha para proteger en relación a otras amenazas, no las que nos quieren hacer creer, (como una) viniendo de Rusia”, dijo Hollande.

 

Fuente: Noticias Argentinas

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