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El Banco Central descentralizará el pago a jubilados entre todos los bancos

El Banco Central aprobó una norma que le permitirá al Anses y a otros institutos poder pagarle a los jubilados para evitar así la repetición de otro viernes negro.

Según la actual ley de entidades financieras, las firmas que prestan el servicio de pago a los jubilados lo deben hacer “a pedido del Poder Ejecutivo”. Y en los hechos, un jubilado puede elegir la entidad para cobrar sólo que haciendo un trámite previo que muy pocos conocen: presentar ante Anses una constancia del banco elegido con los datos personales y de la cuenta completando un formulario (PS 6.37).

Por esa razón la enorme mayoría de los jubilados y pensionados terminan cobrando a través de las entidades que asumen la tarea de ser agentes pagadores de beneficios oficiales. Ese grupo de bancos los contrata Anses por concurso en función del costo per cápita que le cobran por brindar ese servicio, que pueden ofrecerlo no en toda su red de sucursales incluso, ya que las destinadas a ello deben estar acondicionadas (tener salas de espera, etc) para cumplir esa función.

Algunos bancos deciden no prestar ese servicio porque consideran que la comisión que pagan Anses es “insuficiente”, mientras que otros eligen no hacerlo para segmentar su clientela. Por uno u otro motivo, lo cierto es que la mayor parte de los bancos no pagan haberes a los jubilados.

Las cifras así lo indican. En el país operan 78 entidades financieras (63 bancos y 15 compañías financieras). En conjunto tienen 5272 sucursales distribuidas por todo el territorio pero mayoritariamente concentradas en los centros urbanos y áreas de influencia por razones obvias. Esa cantidad supone un promedio 1,6 sucursales por cada 1612 trabajadores pasivos.

Pero por las razones antes mencionadas, el grueso del pago de jubilaciones se encuentra concentrado en cinco bancos: Nación (25,3%); Superville (13%), Provincia (8,7%), Macro (7,2%) y Piano (6,2). Y, en el caso de los oficiales, a esa tarea le agregan el pago de los cada vez más masivos planes sociales, dado que la economía acumula un balance de 11 años de estancamiento, producto de políticas desacertadas en el mejor de los casos.

Esa concentración, tras algunas semanas de bancos cerrados y ante los errores cometidos por la Anses al diagramar los cronogramas de pago, generó el recordado viernes negro en el que aislamiento preventivo social obligatorio fue masivamente burlado.

La norma que hoy aprobó el directorio del BCRA nace de aquella crisis y de un pedido especial que aquel fin de semana realizó el presidente Alberto Fernández a los funcionarios de Anses y del propio ente regulador del sistema financiero, para revisar la distribución del pago de jubilaciones, pensiones y asignaciones.

Desde entonces se analizó si propiciar una reforma mediante una resolución de BCRA o por una modificación a la Ley de Entidades Financieras.

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