Adorni demora su declaración jurada y crece la tensión con Bullrich y Villarruel en el Gobierno
En medio de la causa judicial que lo investiga por presunto enriquecimiento ilícito, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, resiste las presiones internas para adelantar la presentación de su declaración jurada y profundiza la tensión con sectores del oficialismo encabezados por Patricia Bullrich y la vicepresidenta Victoria Villarruel.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el funcionario busca hacer pública la documentación recién a comienzos de junio, en la previa del Mundial 2026, aunque evita acelerar los tiempos a partir de los cuestionamientos internos.
“No lo van a apurar ni Bullrich ni Villarruel ni ningún otro que vaya a pedir que lo anticipe”, aseguraron desde el entorno del ministro coordinador.
Malestar en Casa Rosada con Patricia Bullrich
La tensión escaló luego de que Bullrich pidiera públicamente que Adorni presentara cuanto antes su declaración jurada y aclarara su situación judicial.
Las declaraciones generaron fuerte malestar dentro de Casa Rosada, especialmente en el presidente Javier Milei y en la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
Según fuentes oficiales, en Balcarce 50 incomoda la autonomía política que mantiene Bullrich dentro del espacio libertario.
“A Patricia le hicieron la cruz. La querían matar”, reconoció una fuente vinculada a la mesa política del oficialismo.
El conflicto llegó a tal punto que Milei debió interrumpir su viaje a Estados Unidos para relativizar públicamente las declaraciones de la senadora y asegurar que simplemente había adelantado una estrategia del Gobierno.
“Patricia spoileó a Manuel, adelantó lo que efectivamente va a suceder”, sostuvo el mandatario en declaraciones televisivas.
Villarruel también reclamó la presentación
La vicepresidenta Victoria Villarruel, cuya relación con Casa Rosada atraviesa uno de sus momentos más tensos, también reclamó públicamente la presentación de la declaración jurada del ex vocero presidencial.
En el oficialismo interpretan ambos movimientos como señales de presión política sobre Adorni en medio del avance de la investigación judicial.
Mientras tanto, el contador del jefe de Gabinete trabaja en el detalle patrimonial con el que buscará justificar propiedades y viajes al exterior cuestionados en la causa.
En el Gobierno minimizan el impacto judicial
Pese al ruido político, cerca de Adorni aseguran que la causa no tendrá mayores consecuencias y descartan la posibilidad de un llamado a indagatoria.
“Se moverá unos meses más y después la causa muere”, afirmó un colaborador del funcionario.
En paralelo, desde el Gobierno sostienen que no buscan interferir en el expediente y que esperan que el fiscal Gerardo Pollicita y el juez Ariel Lijo avancen con la recolección de pruebas.
“Ahí van a determinar si es un ladrón o si efectivamente tiene todo en regla como creemos”, señalaron fuentes oficiales ante Noticias Argentinas.



