El legado solidario de Jorge Messi: la ayuda que durante años vinculó al Hospital Vilela con Barcelona
Más allá de ser el padre de Lionel Messi, Jorge Messi tuvo un papel activo en proyectos de salud infantil. La Fundación Leo Messi financió obras en el Hospital de Niños Víctor J. Vilela de Rosario y sostuvo durante años becas para capacitar profesionales en España, especialmente en oncología pediátrica y trasplantes de médula ósea.
La muerte de Jorge Messi dejó una profunda huella en su familia y en quienes lo conocieron de cerca. Pero con el paso de los años también quedó expuesta otra faceta de su vida, mucho menos relacionada con el fútbol y mucho más ligada a la solidaridad: su compromiso con la salud infantil y con los niños de sectores vulnerables.
A través de la Fundación Leo Messi, Jorge Messi participó de distintos proyectos destinados a mejorar la atención pediátrica en Rosario y a fortalecer la formación de profesionales argentinos en centros médicos de referencia internacional.
Uno de esos vínculos tuvo como protagonista al Hospital de Niños Víctor J. Vilela, una institución pública emblemática de Rosario.
Y detrás de las obras, las becas y los intercambios médicos hubo una idea que Jorge Messi expresó en una jornada de intercambio profesional: trabajar para mejorar la salud de los niños y, especialmente, de quienes pertenecen a los sectores más vulnerables.
Una obra que transformó el Hospital Vilela
Uno de los proyectos más importantes fue la reconstrucción integral de la Sala I del Hospital Vilela.
La obra demandó una inversión de 10 millones de pesos, aportados en su totalidad por la Fundación Leo Messi, y permitió renovar un sector que había sido construido en la década de 1930. La remodelación incluyó infraestructura, mobiliario, insumos y equipamiento médico.
La nueva sala quedó equipada con 18 camas y una capacidad estimada de atención de unos 1.560 niños por año.
Jorge Messi recorrió personalmente las instalaciones una vez finalizados los trabajos, acompañado por autoridades sanitarias de Rosario y por la dirección del hospital.
Aquel proyecto no fue simplemente una donación económica.
Fue una inversión destinada a que niños y niñas que necesitaban atención médica pudieran hacerlo en mejores condiciones, dentro de un hospital público.
De Rosario a Barcelona: una red para formar profesionales
Pero quizás uno de los aspectos menos conocidos de esta historia estuvo lejos de las paredes del hospital.
La Fundación Leo Messi impulsó un programa de becas de formación para profesionales del Hospital Vilela y del Hospital Garrahan, que permitió que médicos argentinos se capacitaran durante varios meses en el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona, uno de los centros de referencia internacional.
El objetivo incluía la formación en oncología pediátrica y trasplantes de progenitores hematopoyéticos, además de otras especialidades relacionadas con enfermedades complejas de la infancia.
La iniciativa no buscaba solamente financiar viajes.
La intención era que los conocimientos adquiridos en Barcelona regresaran a la Argentina y fortalecieran las capacidades de los equipos médicos locales.
En otras palabras, la ayuda apuntaba a dejar algo que permaneciera mucho después de que terminara una beca: conocimiento, experiencia y profesionales mejor preparados para atender a sus pacientes.
El programa tuvo un costo documentado de 100.000 euros entre 2012 y 2016.
Una especialidad particularmente sensible: los trasplantes
Dentro de ese programa hubo una especial atención a la oncohematología pediátrica y los trasplantes de médula ósea.
La directora del Hospital Vilela, Stella Binelli, destacó que la Fundación Messi acompañaba desde hacía años la capacitación de los equipos profesionales en estas áreas, tanto en Argentina como en instituciones internacionales de referencia.
Según explicó, ese proceso tuvo un impacto significativo en la calidad de atención de los pacientes.
La importancia de esa formación puede entenderse por la complejidad de los tratamientos.
Los trasplantes de células progenitoras hematopoyéticas se utilizan para tratar enfermedades graves de la sangre y del sistema inmunológico, entre ellas distintos tipos de leucemia y otras patologías hematológicas.
Por eso, detrás de cada capacitación no había solamente estadísticas médicas.
Había niños y familias atravesando uno de los momentos más difíciles de sus vidas.
Jorge Messi, lejos del protagonismo
En 2015, durante una jornada de intercambio médico organizada por la Fundación Leo Messi junto al Hospital Vilela y otras instituciones, Jorge Messi explicó el sentido de ese trabajo.
La Fundación, señaló entonces, había asumido un compromiso con instituciones hospitalarias mediante becas de formación, obras de infraestructura y adquisición de equipamiento médico, con la salud infantil como uno de sus objetivos prioritarios.
Ese compromiso permite observar una faceta diferente de Jorge Messi.
No se trataba solamente de realizar una donación puntual.
El modelo combinaba infraestructura, equipamiento, capacitación profesional, investigación e intercambio internacional.
Y tenía como punto de partida Rosario, la ciudad en la que nació Lionel Messi y donde comenzó la historia de la familia.
También hubo apoyo a la investigación contra el cáncer infantil
El vínculo con Barcelona tampoco terminó en la capacitación de profesionales.
La Fundación Leo Messi sostuvo acuerdos de colaboración con el Instituto de Investigación del Hospital Vall d’Hebron, incluyendo el financiamiento de personal dedicado a la investigación traslacional del cáncer infantil.
El objetivo era colaborar con los equipos dedicados a encontrar mejores métodos de diagnóstico y tratamiento para niños y adolescentes con enfermedades oncológicas.
De esta manera, la conexión entre Rosario y Barcelona se convirtió en algo más amplio que un intercambio de médicos.
Se construyó una red de colaboración alrededor de una causa concreta: mejorar las posibilidades de los niños que enfrentan enfermedades graves.
Un legado que sigue después de él
Hay algo especialmente conmovedor en esta historia.
Jorge Messi murió, pero buena parte de aquello que ayudó a construir permanece funcionando.
Las paredes renovadas de un hospital.
Los equipos médicos que pudieron capacitarse.
Los conocimientos adquiridos en Barcelona.
Los vínculos entre especialistas.
Los proyectos de investigación.
Y, fundamentalmente, la posibilidad de que un niño reciba una atención médica mejor.
En 2026, el Hospital Vilela continúa ampliando su capacidad para atender a pacientes pediátricos con enfermedades oncohematológicas. En mayo de este año inauguró un nuevo Hospital de Día Oncohematológico, con un espacio de 200 metros cuadrados diseñado para mejorar las condiciones en las que los niños atraviesan sus tratamientos.
Además, Rosario lanzó recientemente una nueva colecta para avanzar en la construcción de una sala de trasplantes para el hospital, luego de la habilitación otorgada por el INCUCAI para avanzar hacia esa nueva etapa.
La historia, entonces, continúa.
Mucho más que el padre de un campeón del mundo
Jorge Messi será recordado inevitablemente como el hombre que acompañó a Lionel durante el largo camino que lo convirtió en uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos.
Pero su historia también tiene otro capítulo.
Uno que no transcurrió en estadios ni en grandes celebraciones.
Transcurrió en hospitales, salas pediátricas, centros de investigación y aulas de capacitación.
Allí donde una familia espera un diagnóstico.
Donde un médico necesita nuevas herramientas para enfrentar una enfermedad.
Donde un niño atraviesa un tratamiento.
Y donde una ayuda económica puede transformarse en equipamiento, conocimiento o una oportunidad.
Quizás ese sea uno de los aspectos más emotivos de su legado: parte de aquello que Jorge Messi ayudó a construir no lleva su nombre, pero continúa dando oportunidades a quienes más las necesitan.
Porque una donación puede agotarse.
Un edificio puede envejecer.
Pero el conocimiento que se transmite y las vidas que se ayudan a prolongar pueden multiplicarse durante generaciones.
Y en esa cadena silenciosa, lejos de los flashes y de las camisetas, queda también una parte de la historia de Jorge Messi.
