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Luis Caputo anticipó nuevas inversiones por hasta US$50.000 millones y volvió a apuntar contra el kirchnerismo

El ministro de Economía habló ante empresarios en la Bolsa de Comercio de Córdoba, defendió el rumbo económico del Gobierno y aseguró que no hay motivos para no ser optimistas. También anticipó nuevos proyectos bajo el RIGI.

El ministro de Economía, Luis Caputo, anticipó la llegada de nuevas inversiones a la Argentina por hasta US$50.000 millones a través del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y volvió a responsabilizar al kirchnerismo por parte de los problemas económicos que atraviesa el país.

Caputo realizó las declaraciones durante su exposición en la Bolsa de Comercio de Córdoba, donde defendió el programa económico implementado por el Gobierno de Javier Milei y buscó transmitir un mensaje de optimismo ante empresarios e inversores.

Caputo anticipó inversiones por US$50.000 millones

Uno de los anuncios centrales de la exposición fue la posibilidad de que ingresen nuevos proyectos de inversión bajo el RIGI.

El ministro aseguró que podrían llegar proyectos por hasta US$50.000 millones, aunque se trata de una proyección sobre futuras iniciativas y no de una inversión ya desembolsada en su totalidad.

El Gobierno utiliza el RIGI como una de las principales herramientas para atraer capitales de gran escala, especialmente hacia sectores estratégicos como energía, minería e infraestructura.

Según información publicada recientemente, el régimen ya cuenta con iniciativas que comprometieron inversiones por decenas de miles de millones de dólares.

“No hay razón para no ser optimistas”

Durante su presentación ante empresarios cordobeses, Caputo defendió los resultados que, según su interpretación, comenzó a mostrar el programa económico.

El ministro sostuvo que el Gobierno logró avanzar sobre algunos de los principales desequilibrios heredados y planteó que la Argentina atraviesa una etapa en la que puede comenzar a recuperar el crecimiento mediante inversión privada.

En ese contexto, buscó transmitir confianza a los empresarios y potenciales inversores.

Otra vez contra el kirchnerismo

Caputo también dedicó parte de su exposición a cuestionar al kirchnerismo y a responsabilizar a las gestiones anteriores por el deterioro económico argentino.

El ministro afirmó que Argentina fue “arrasada” durante los últimos 25 años, en una referencia a las políticas económicas aplicadas durante distintos gobiernos.

El funcionario volvió así a utilizar uno de los principales argumentos políticos del Gobierno de Milei: atribuir buena parte de los desequilibrios actuales a las decisiones tomadas durante los gobiernos anteriores y, particularmente, al kirchnerismo.

El Gobierno apuesta a las grandes inversiones

Para Caputo, el ingreso de capitales privados será uno de los principales motores para la recuperación económica.

El Gobierno busca que los proyectos vinculados al RIGI permitan incrementar la producción, generar empleo y aumentar el ingreso de dólares al país.

En los últimos meses se anunciaron proyectos de gran escala vinculados principalmente con Vaca Muerta, minería y energía, sectores considerados estratégicos por la administración de Milei.

Uno de los proyectos más relevantes anunciados este año fue el de Chevron en Vaca Muerta, con una inversión superior a los US$10.000 millones bajo el RIGI.

Caputo también habló del futuro económico

El ministro se mostró confiado respecto de la evolución de la economía argentina y descartó que exista un escenario que pueda derivar en una crisis cambiaria durante 2027.

Además, sostuvo que el Gobierno continuará avanzando con su programa de reducción del gasto, equilibrio fiscal y reformas económicas.

La apuesta oficial es que la estabilidad macroeconómica permita generar condiciones para que el sector privado incremente sus inversiones.

En ese escenario, Caputo volvió a plantear que la inversión será uno de los factores centrales para que Argentina pueda sostener el crecimiento.

El mensaje ante los empresarios

La exposición del ministro tuvo un doble componente: económico y político.

Por un lado, buscó mostrar a la Argentina como un destino atractivo para las grandes inversiones y destacó el potencial de los proyectos que podrían ingresar mediante el RIGI.

Por otro, volvió a marcar diferencias con el kirchnerismo y defendió la necesidad de mantener el rumbo económico impulsado por el Gobierno de Javier Milei.

Con la expectativa puesta en nuevas inversiones, el oficialismo busca que los anuncios de grandes proyectos se traduzcan en mayor producción, empleo y generación de divisas durante los próximos años.

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