La inflación de agosto podría volver a desacelerarse y acercarse a uno de los niveles más bajos de la era Milei
Las consultoras privadas proyectan que el IPC se ubicaría por debajo del 2%, con estimaciones que van desde el 1,4% hasta cerca del 1,9%. La desaceleración de los alimentos aparece como uno de los principales factores.
La inflación de agosto volvería a desacelerarse en Argentina y podría ubicarse entre los niveles más bajos registrados durante el gobierno de Javier Milei, según las últimas estimaciones de consultoras privadas. El dato oficial del Índice de Precios al Consumidor (IPC) todavía no fue difundido por el INDEC, pero los relevamientos privados anticipan una variación mensual inferior al 2%, luego del 2,1% registrado en julio.
Las proyecciones más recientes ubican el resultado de agosto en un rango de aproximadamente 1,4% a 2%, mientras que algunas consultoras ya calculan un registro cercano al 1,5% o 1,6%.
El escenario representa un cambio respecto de julio, cuando la inflación había interrumpido tres meses consecutivos de desaceleración y había alcanzado el 2,1%.
Por qué podría bajar la inflación en agosto
Uno de los principales elementos detrás de las nuevas proyecciones es el comportamiento de Alimentos y bebidas, un rubro de fuerte impacto en el gasto de los hogares.
Los relevamientos privados detectaron una moderación de los aumentos durante las últimas semanas del mes. Un informe de LCG, por ejemplo, registró una suba de apenas 0,1% en alimentos y bebidas durante la última semana de agosto.
También habría contribuido la menor incidencia de algunos factores estacionales que habían presionado sobre los precios durante julio.
En ese contexto, las consultoras fueron reduciendo sus pronósticos a medida que avanzó agosto.
Cuánto podría dar la inflación de agosto
Las estimaciones no son idénticas, pero coinciden en un punto central: el IPC tendría altas probabilidades de volver a ubicarse por debajo del 2%.
Entre las proyecciones relevadas aparecen:
- EcoGo: alrededor de 1,6%.
- Analytica: cerca de 1,8%.
- Econviews: alrededor de 1,9%, aunque con posibilidades de que sea menor.
- C&T Asesores Económicos: anticipó que el índice podría acercarse al 1,5%.
- REM del Banco Central: proyectó 1,8% para agosto.
El relevamiento del BCRA reúne las expectativas de consultoras, centros de investigación y entidades financieras, por lo que funciona como una de las principales referencias para anticipar el comportamiento del IPC.
¿Sería uno de los registros más bajos del Gobierno de Milei?
Si las estimaciones más optimistas se cumplen, agosto podría ubicarse cerca de algunos de los registros mensuales más bajos de la actual administración.
En junio, el IPC había marcado 1,9%, mientras que julio mostró un repunte hasta el 2,1%.
Por eso, un dato cercano al 1,5% implicaría no solamente perforar nuevamente el 2%, sino también acercarse a los niveles mínimos observados durante la actual gestión.
De todos modos, todavía se trata de proyecciones y no de un resultado oficial. El dato definitivo dependerá del relevamiento realizado por el INDEC sobre los precios de bienes y servicios durante todo agosto.
Qué pasó con la inflación en los últimos meses
La evolución reciente muestra una desaceleración con algunos movimientos intermedios.
En junio, la inflación había sido del 1,9%, mientras que en julio subió al 2,1%, interrumpiendo una racha de tres meses consecutivos de desaceleración.
La inflación núcleo de julio, que excluye los precios estacionales y regulados, fue del 1,8%, dos décimas por encima del registro de junio.
Ahora, los relevamientos privados apuntan a que agosto podría volver a mostrar una moderación.
Cuándo se conocerá el dato oficial
El resultado definitivo no depende de las consultoras sino del INDEC, que será el encargado de publicar el IPC correspondiente a agosto.
Hasta entonces, cualquier cifra debe ser presentada como una estimación. La principal expectativa del mercado es que el índice vuelva a ubicarse por debajo del 2%, aunque el número final podría diferir de las proyecciones privadas.
Para los hogares argentinos, especialmente en un contexto de ingresos todavía presionados por el costo de vida, una menor inflación mensual no significa una caída de los precios: implica que los precios siguen aumentando, pero a un ritmo más lento.
