Valve lanzó el Steam Frame: cuánto cuesta y qué dicen las primeras reviews del nuevo visor de realidad virtual
El nuevo dispositivo de Valve ya está disponible mediante un sistema de reservas y llega con dos versiones, SteamOS, conexión inalámbrica y la posibilidad de ejecutar juegos de Steam de forma independiente o desde una PC.
Valve lanzó oficialmente el Steam Frame, su nuevo visor de realidad virtual y el segundo dispositivo de este tipo desarrollado por la compañía después del Valve Index. El equipo debutó con un precio de US$1.059 para la versión de 256 GB y US$1.299 para el modelo de 1 TB.
El lanzamiento se produce con un sistema de reservas con asignación aleatoria debido a la disponibilidad inicial. Los interesados pueden anotarse hasta el 17 de septiembre, mientras que los primeros correos para concretar la compra están previstos para el 18 de septiembre.
Qué ofrece el Steam Frame
El Steam Frame funciona con SteamOS y está diseñado para utilizarse sin necesidad de conectarlo físicamente a una computadora.
En su interior incorpora un Qualcomm Snapdragon 8 Gen 3, acompañado por 16 GB de memoria RAM. Cuenta con pantallas LCD de 2160 × 2160 píxeles por ojo, lentes pancake, seguimiento ocular y tecnologías destinadas a mejorar el rendimiento mediante renderizado foveado.
El almacenamiento se ofrece en versiones de 256 GB y 1 TB, con posibilidad de ampliarlo mediante tarjetas microSD.
Uno de sus principales diferenciales es la conectividad inalámbrica. El visor puede ejecutar determinados juegos directamente en el dispositivo, pero también está pensado para transmitir juegos desde una PC mediante Wi-Fi.
Además, cada unidad incluye los Steam Frame Controllers, un adaptador inalámbrico para la conexión con PC y una copia de Half-Life: Alyx.
Half-Life: Alyx también llega al visor
Uno de los anuncios más importantes del lanzamiento es que Valve consiguió adaptar Half-Life: Alyx para funcionar de manera nativa sobre la arquitectura ARM del Steam Frame.
El juego originalmente fue diseñado para PC y realidad virtual de alto rendimiento. Para llevarlo al nuevo visor, Valve trabajó durante aproximadamente un año en los controladores Vulkan y en diferentes componentes de SteamVR.
La versión para Steam Frame utiliza el seguimiento ocular para aplicar renderizado foveado y reducir la carga gráfica en determinadas zonas de la imagen.
Valve también confirmó que esta adaptación permite conservar elementos como modificaciones y partidas guardadas compatibles.
Qué dicen las primeras reviews
Las primeras pruebas coinciden en destacar una característica por encima de muchas otras: el peso y la comodidad del dispositivo.
The Verge señala que el Steam Frame resulta notablemente liviano y cómodo para utilizar durante períodos prolongados, aunque todavía presenta problemas de software, fallos y algunos inconvenientes durante determinadas tareas de streaming y multitarea.
Otros análisis son más críticos con la relación entre prestaciones y precio. Engadget lo considera un visor independiente competente, pero cuestiona que su precio supere los US$1.000 en un mercado donde existen alternativas considerablemente más económicas.
La autonomía también aparece como uno de los principales puntos débiles. Reportes publicados tras las primeras pruebas señalan que juegos exigentes como Half-Life: Alyx pueden llevar la batería al límite en alrededor de una hora de uso independiente.
El precio terminó siendo más alto de lo esperado
El costo fue una de las mayores sorpresas del lanzamiento.
Valve había planteado inicialmente al Steam Frame como un producto que pudiera ubicarse por debajo del precio del Valve Index, que había llegado al mercado con un valor de US$999.
Sin embargo, la compañía terminó fijando el modelo básico en US$1.059, una cifra que Valve atribuyó en parte al aumento de los costos de memoria y almacenamiento a nivel global.
El modelo de 1 TB asciende a US$1.299, mientras que el cargador de alimentación se comercializa por separado por US$29.
¿Vale la pena?
Las primeras reviews muestran un producto difícil de encasillar.
El Steam Frame no apunta únicamente a ser un visor tradicional de realidad virtual: Valve busca convertirlo en una especie de PC portátil para realidad virtual, capaz de ejecutar juegos, transmitir contenidos desde una computadora y utilizar aplicaciones mediante diferentes capas de compatibilidad.
Su bajo peso, la integración con Steam y la posibilidad de ejecutar juegos sin depender permanentemente de una PC aparecen como sus principales fortalezas.
En cambio, el precio elevado, la autonomía limitada y algunos problemas de software son los aspectos que más pueden frenar su adopción.
Por ahora, las primeras evaluaciones coinciden en que Valve construyó un dispositivo técnicamente interesante, aunque todavía queda por determinar si sus ventajas justifican pagar más de US$1.000 por él.
