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Philip Morris cambia su negocio y apuesta por un futuro sin cigarrillos: los productos libres de humo ya generan el 43% de sus ingresos

La compañía que durante décadas construyó su negocio alrededor del cigarrillo busca reconvertirse hacia productos sin combustión. En Argentina, el nuevo marco regulatorio abrió la puerta a su expansión y la empresa prepara el desembarco de IQOS antes de fin de 2026.

Philip Morris International, una de las mayores compañías de la industria tabacalera, atraviesa una transformación que hasta hace algunos años hubiera resultado difícil de imaginar: la empresa que hizo del cigarrillo uno de sus principales productos ahora asegura que aspira a terminar con su consumo.

Durante el evento “Technovation: smoke-free by PMI”, realizado en Argentina, la compañía presentó su estrategia global para avanzar hacia productos que denomina “libres de humo” y explicó cómo está cambiando su modelo de negocios.

Christos Harpantidis, Group Chief Corporate Affairs Officer de Philip Morris International, aseguró en una entrevista con Noticias Argentinas que estos productos ya representan el 43% de los ingresos netos totales de la compañía.

“Nuestra aspiración es terminar con el cigarrillo”

La transformación tiene un objetivo declarado por la propia empresa.

“Nuestra aspiración es terminar con el cigarrillo en algún momento”, afirmó Harpantidis, quien agregó que la compañía espera que en el futuro los cigarrillos representen “0% o un porcentaje realmente mínimo” de su negocio.

La estrategia consiste en trasladar progresivamente a los consumidores adultos de cigarrillos tradicionales hacia productos que no utilizan la combustión convencional del tabaco.

Entre las principales alternativas desarrolladas por PMI se encuentra IQOS, un dispositivo que calienta tabaco en lugar de quemarlo.

La compañía sostiene que este mecanismo reduce la exposición a determinadas sustancias nocivas asociadas con la combustión. Sin embargo, se trata de una posición de la empresa y los productos que contienen tabaco o nicotina no son inocuos ni están libres de riesgos.

Un negocio que ya cambió

El dato que mejor muestra la magnitud de la transformación está en los ingresos.

Según PMI, los productos libres de humo ya representan el 43% de su facturación neta global, una proporción que la compañía logró alcanzar después de aproximadamente 12 años de desarrollo y expansión de estas alternativas.

La empresa sostiene además que 43 millones de personas dejaron los cigarrillos convencionales para utilizar sus nuevos productos durante ese período.

Philip Morris viene impulsando esta reconversión desde hace más de una década y actualmente comercializa alternativas sin combustión en decenas de mercados internacionales. La propia compañía señala que estos productos ya están disponibles en más de 97 países.

Argentina abrió la puerta a los productos de nueva generación

El cambio también llegó al mercado argentino.

En mayo de 2026, el Ministerio de Salud de la Nación aprobó la Resolución 549/2026, que reemplazó el esquema anterior de prohibición por un sistema de registro, comercialización y fiscalización para productos de tabaco y nicotina de nueva generación.

La normativa creó además un Registro de Productos de Tabaco y Nicotina, con el objetivo de establecer mecanismos de trazabilidad y control sanitario.

El nuevo escenario regulatorio permitió que Philip Morris avanzara con sus planes para introducir IQOS en Argentina.

IQOS llegará al mercado argentino

La compañía había anticipado que su dispositivo de tabaco calentado llegaría al país antes de finalizar 2026.

El mercado argentino resulta especialmente relevante para PMI por la cantidad de personas que todavía consumen cigarrillos tradicionales. La empresa estima que existen alrededor de 7 millones de consumidores de cigarrillos en el país.

El desembarco implica, además, un cambio importante para una compañía que durante años no pudo comercializar legalmente este tipo de productos en Argentina debido al marco regulatorio vigente.

Ahora deberá desarrollar toda una estructura comercial y de distribución para un producto que funciona de manera diferente al cigarrillo convencional.

¿Qué diferencia hay entre un cigarrillo y IQOS?

La diferencia fundamental está en la combustión.

Un cigarrillo tradicional quema tabaco y genera humo. IQOS, en cambio, utiliza un dispositivo electrónico para calentar tabaco sin quemarlo, según explica Philip Morris.

La compañía sostiene que al evitar la combustión disminuye la exposición a determinadas sustancias generadas por el humo.

Pero esto no significa que el producto sea inocuo. IQOS contiene tabaco y nicotina, una sustancia adictiva, y su utilización continúa implicando riesgos para la salud.

Por eso, el cambio de modelo de negocio de Philip Morris no debe confundirse con la desaparición de la nicotina: la empresa busca reemplazar el cigarrillo convencional por otras formas de consumo de nicotina.

Una reconversión que también cambia el negocio

La transformación representa un desafío para una compañía cuya identidad histórica estuvo asociada al cigarrillo.

El objetivo ahora es que el crecimiento futuro provenga cada vez más de dispositivos y productos alternativos.

La empresa sostiene que continuará invirtiendo en ciencia, tecnología e innovación para desarrollar nuevas opciones para los consumidores adultos que todavía utilizan nicotina.

La estrategia también tiene una lógica económica: mientras los productos tradicionales pierden peso dentro de la facturación, las nuevas categorías adquieren cada vez mayor participación.

El cambio no significa que Philip Morris abandone inmediatamente los cigarrillos. La propia compañía reconoce que la transición será progresiva, pero plantea como horizonte un mercado en el que el cigarrillo convencional tenga una participación mínima.

El desafío: convencer a los consumidores

La mayor dificultad para PMI no parece estar solamente en desarrollar tecnología.

También debe conseguir que millones de consumidores acepten cambiar un producto conocido durante generaciones por dispositivos completamente diferentes.

Para eso, la empresa apuesta a demostrar el funcionamiento de las nuevas tecnologías y a generar información sobre sus características.

Harpantidis sostuvo que una de las dificultades que enfrenta la industria está relacionada con las restricciones existentes para comunicar sobre estos productos, ya que cualquier comunicación puede quedar alcanzada por las regulaciones sobre publicidad de tabaco y nicotina.

En Argentina, el nuevo marco regulatorio establece precisamente mecanismos de control y fiscalización para este tipo de productos.

Así, mientras Philip Morris acelera su reconversión, el país comienza a transitar una nueva etapa en la regulación de las alternativas al cigarrillo.

La paradoja es evidente: una empresa cuya historia está íntimamente ligada al cigarrillo ahora apuesta a un futuro en el que el cigarrillo prácticamente desaparezca de su propio negocio.

El desafío será determinar hasta dónde llegará esa transformación y, sobre todo, cómo evolucionará el consumo de nicotina en los próximos años.

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