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“Era un infierno vivir en esa casa”: Valentín Yankelevich contó la violencia que sufrió de su padre tras la muerte de Romina Yan

El hijo de Romina Yan habló por primera vez sobre los golpes, las humillaciones y el miedo que asegura haber sufrido durante su infancia por parte de Darío Giordano. Reveló cómo logró salir de esa situación junto a su hermano Franco, por qué no mantiene contacto con su padre y el papel fundamental que tuvo su abuelo Gustavo Yankelevich.

Valentín Yankelevich, hijo de Romina Yan y nieto de Cris Morena y Gustavo Yankelevich, reveló los episodios de violencia física y psicológica que asegura haber sufrido por parte de su padre, Darío Giordano, después de la muerte de su madre. En una extensa entrevista concedida a la periodista Tatiana Schapiro para Infobae, publicada el 11 de octubre de 2026, el joven de 23 años relató cómo transcurrió su infancia, la intervención judicial que permitió que él y su hermano Franco se mudaran con su abuelo y las razones por las que decidió cortar definitivamente el vínculo paterno.

Actualmente dedicado al automovilismo, Valentín explicó que durante años quiso hacer pública su historia, pero su familia prefirió preservar la intimidad de los hermanos mientras avanzaba el proceso judicial.

Su testimonio reconstruye una etapa marcada por el duelo por la muerte de Romina Yan, ocurrida en septiembre de 2010, y por las situaciones de maltrato que, según denunció, comenzaron cuando tenía entre nueve y diez años.

Los golpes y el miedo que Valentín Yankelevich recuerda de su infancia

Durante la entrevista, Valentín aseguró que tanto él como su hermano Franco fueron víctimas de agresiones físicas y psicológicas dentro de su hogar.

“Realmente era un infierno vivir en esa casa”, expresó al recordar aquella etapa.

Según relató, las situaciones de violencia incluían golpes, gritos, humillaciones, encierros y castigos que se repetían de manera habitual.

El joven contó que llegó a sentir alivio cuando asistía al colegio porque esas horas representaban un momento lejos de lo que ocurría en su vivienda.

También recordó que, después de la muerte de su madre, esperaba encontrar protección en su padre, pero aseguró que sucedió lo contrario.

Valentín sostuvo que las descalificaciones constantes afectaron profundamente su autoestima. Con el paso de los años, llegó a considerar que el daño psicológico había dejado consecuencias incluso más duraderas que las agresiones físicas.

En su relato también describió una etapa de desesperación en la que tuvo pensamientos relacionados con la muerte, situación que identificó como uno de los momentos más difíciles de su vida.

Cómo intentaron pedir ayuda y quién los escuchó

Valentín explicó que, inicialmente, él y Franco intentaron contarles lo que sucedía a sus abuelos paternos.

Sin embargo, aseguró que no encontraron la respuesta que esperaban. Según su testimonio, los adultos les pidieron comprensión por el difícil momento que atravesaba Darío Giordano tras la muerte de Romina Yan.

Con el tiempo, ambos hermanos comenzaron a hablar individualmente con Gustavo Yankelevich.

El productor tenía la costumbre de retirar a sus nietos del colegio una vez por semana para compartir un almuerzo con cada uno. Esos encuentros se convirtieron en una oportunidad para que pudieran expresar lo que estaban viviendo.

Valentín recordó que su abuelo comenzó a advertir la gravedad de la situación y decidió intervenir.

El joven destacó que Gustavo fue la primera persona que realmente escuchó sus pedidos de ayuda y les ofreció un lugar donde sentirse protegidos.

La denuncia judicial y el día que dejaron la casa de su padre

Uno de los momentos centrales de la entrevista fue el relato de cómo Valentín y Franco lograron abandonar la vivienda familiar.

Según contó, ambos acudieron a declarar acompañados por su abuelo un viernes, después de salir del colegio.

Valentín tenía aproximadamente 12 años y recordó que llevaba solamente algunas prendas de vestir dentro de su mochila escolar.

Durante su declaración pidió expresamente que no los obligaran a regresar a la casa de su padre.

La intervención dio inicio a un proceso judicial que se extendió durante varios años y que, según explicó, terminó con el otorgamiento de la tenencia definitiva a Gustavo Yankelevich.

Valentín afirmó que desde aquel día no volvió a vivir con Darío Giordano.

También sostuvo que, durante el proceso, su padre negó las acusaciones y cuestionó públicamente la intervención del abuelo materno.

El joven aseguró que esa situación lo afectó porque algunas personas de su entorno llegaron a interpretar que Gustavo había separado injustamente a los niños de su padre.

Por qué Valentín Yankelevich no mantiene relación con Darío Giordano

Durante la entrevista, Valentín explicó que actualmente no tiene contacto con su padre y que no desea restablecer ese vínculo.

“No le digo papá porque él no cumplió ese rol”, manifestó al referirse a Darío Giordano.

El joven sostuvo que la ruptura no estuvo relacionada únicamente con los episodios de violencia denunciados, sino también con lo que ocurrió después de la intervención judicial.

Según relató, su padre intentó promover una revinculación a través de la Justicia, pero él continuaba sintiendo miedo y no quería retomar el contacto.

Valentín explicó que nunca percibió un reconocimiento sincero del daño que asegura haber sufrido.

También señaló que una disculpa genuina podría haber permitido, con el tiempo, algún tipo de acercamiento, aunque no necesariamente una relación familiar convencional.

Sin embargo, afirmó que los conflictos posteriores y las acusaciones dirigidas contra su abuelo profundizaron el distanciamiento.

El papel de Gustavo Yankelevich: de abuelo a figura paterna

Valentín dedicó buena parte de su testimonio a explicar cómo cambió su vida después de mudarse con Gustavo Yankelevich.

Aseguró que en la casa de su abuelo encontró seguridad, afecto y contención, tres aspectos que consideraba fundamentales después de haber perdido a su madre.

El joven recordó que comenzó a recuperar sus proyectos personales y las ganas de construir un futuro.

También destacó que Gustavo asumió la crianza de ambos hermanos, acompañándolos durante la adolescencia y estableciendo límites desde el afecto.

Para Valentín, esa experiencia fue determinante en su manera de entender la paternidad.

Su principal deseo, explicó, es formar una familia y ofrecerles a sus futuros hijos el cuidado y el amor que considera esenciales durante la infancia.

El joven también reconoció la participación de Cris Morena, quien estuvo presente durante el proceso y acompañó a sus nietos.

Por qué decidió cambiarse el apellido Giordano por Yankelevich

Otro de los aspectos que abordó en la entrevista fue su decisión de modificar legalmente su apellido.

Valentín contó que desde pequeño quería dejar de utilizar Giordano porque lo asociaba con una etapa dolorosa de su vida.

Al cumplir 18 años inició los trámites correspondientes y adoptó el apellido Yankelevich.

Según explicó, la decisión tuvo un doble significado: homenajear a su madre, Romina Yan, y reconocer a Gustavo, a quien considera su verdadera figura paterna.

Aclaró que no se trató de un nombre artístico ni de una elección vinculada con su carrera profesional, sino de un cambio realizado legalmente.

El joven también destacó que todavía recibe numerosas muestras de cariño hacia su madre, especialmente durante las competencias de automovilismo en las que participa.

La relación con sus hermanos y los años de silencio

Valentín contó que Franco fue su principal compañía durante los años en que ambos denunciaron sufrir violencia.

Recordó que compartían sus experiencias y se acompañaban emocionalmente, incluso cuando todavía no habían conseguido ayuda.

También habló sobre su hermana menor, Azul, quien permaneció viviendo con Darío Giordano después de que los dos hermanos se mudaran con Gustavo.

Según explicó, una de las razones por las que la familia decidió mantener el conflicto fuera de los medios fue evitar que la exposición pública pudiera perjudicarla.

Valentín sostuvo que siempre quiso contar lo sucedido, pero aceptó esperar mientras avanzaban las actuaciones judiciales y su hermana continuaba siendo menor de edad.

Por qué decidió contar su historia ahora

A los 23 años, Valentín Yankelevich decidió hablar públicamente sobre una experiencia que había mantenido en reserva durante gran parte de su vida.

En la entrevista explicó que buscaba dejar de cargar con ese silencio y, al mismo tiempo, ofrecer un testimonio que pudiera ayudar a otras personas que atraviesan situaciones de violencia familiar.

También destacó la importancia del acompañamiento psicológico que recibió después de mudarse con su abuelo y que, según contó, continúa hasta la actualidad.

El joven reconoció que atravesó una adolescencia difícil, marcada por la angustia y el enojo, pero aseguró que el afecto de su familia y la posibilidad de desarrollar sus propios proyectos fueron fundamentales para salir adelante.

Hoy, mientras construye su carrera en el automovilismo, considera que haber recuperado las ganas de vivir y proyectar su futuro representa uno de sus mayores logros.

Las acusaciones de violencia relatadas por Valentín corresponden a su testimonio personal. El joven describió una intervención judicial relacionada con su cuidado y el de su hermano, pero la entrevista no acredita por sí sola la existencia de una condena penal contra Darío Giordano.

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