El Gobierno calificó de “político” el paro universitario del 12 de agosto y confirmó el llamado a paritarias
Frente a la huelga nacional convocada por los gremios docentes y no docentes para este miércoles, el Ejecutivo desestimó los motivos salariales de la protesta. Para desactivar la tensión, las autoridades ratificaron la apertura de la mesa de negociación.
La tensión entre el Gobierno nacional y las universidades públicas suma un nuevo capítulo de cara a la medida de fuerza anunciada para esta semana. A pocas horas del paro nacional universitario previsto para el miércoles 12 de agosto, el Ejecutivo salió al cruce de los gremios, tildando la huelga de tener una motivación estrictamente “política” y alejando el conflicto del mero reclamo salarial.
Pese a la dureza de las declaraciones oficiales, las autoridades confirmaron formalmente la convocatoria a paritarias, en un intento por encauzar el diálogo institucional y evitar la paralización de las casas de altos estudios en todo el país.
“Un paro político”: la postura oficial frente a la medida de fuerza
Desde los despachos gubernamentales, la lectura sobre la huelga del 12 de agosto es clara: consideran que los sindicatos docentes y no docentes universitarios están utilizando el reclamo presupuestario y salarial como una herramienta de desgaste político contra la actual administración.
Esta postura busca deslegitimar la convocatoria, que cuenta con el respaldo del Frente Sindical de Universidades Nacionales y que amenaza con vaciar las aulas de las universidades públicas de todo el territorio nacional este miércoles. Para el Ejecutivo, los canales de diálogo nunca estuvieron cerrados, por lo que consideran la medida de fuerza como desproporcionada y prematura.
Convocatoria a paritarias: la estrategia para destrabar el conflicto
En un movimiento a dos bandas, mientras cuestiona la legitimidad del paro, el Gobierno nacional ratificó la mesa de negociación paritaria. La convocatoria oficial busca sentar a los representantes gremiales para discutir la actualización salarial de los trabajadores del sector universitario.
Esta citación representa la principal carta del Gobierno para intentar desactivar, o al menos restarle fuerza, a la huelga del miércoles. Ahora, la pelota pasa al lado de los sindicatos, quienes deberán definir si asisten a la mesa de diálogo y si mantienen en pie la paralización total de actividades en las universidades nacionales.
