Un terremoto de magnitud 7,7 sacudió Panamá: edificios dañados, evacuaciones y más de 40 réplicas
El fuerte movimiento sísmico se registró este viernes cerca de la península de Azuero y se sintió en gran parte del país. Se activaron alertas de tsunami en distintas costas del Pacífico, aunque posteriormente fueron levantadas. Las autoridades continúan evaluando los daños.
Un potente terremoto de magnitud 7,7 sacudió Panamá este viernes 9 de octubre de 2026, provocando evacuaciones masivas, daños en edificios, interrupciones en servicios y una serie de réplicas que mantuvieron en alerta a la población.
El movimiento se produjo a las 12:56, hora local de Panamá (14:56 de Argentina), con epicentro en las proximidades de Pitaloza Arriba, en la provincia de Herrera, cerca de la península de Azuero.

Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el sismo tuvo una profundidad aproximada de 12,6 kilómetros, una característica que contribuyó a que se sintiera con fuerza en distintas regiones del país.
Inicialmente, el organismo estadounidense estimó una magnitud de 8,0, pero posteriormente revisó el registro y lo estableció en 7,7.
El terremoto también fue percibido en sectores de Costa Rica y Colombia.
Edificios dañados, evacuaciones y numerosas réplicas
El movimiento provocó escenas de preocupación en Ciudad de Panamá y otras localidades, donde miles de personas abandonaron edificios y salieron a las calles como medida preventiva.
Las provincias de Herrera, Los Santos y Veraguas estuvieron entre las zonas más afectadas.

En distintas localidades se reportaron daños en viviendas, edificios públicos y construcciones históricas. También se registraron cortes de electricidad y dificultades en la circulación.
En Penonomé, las autoridades informaron daños en edificios y en una iglesia, mientras que en otras localidades cercanas al epicentro se realizaron inspecciones para determinar el estado de las estructuras.
Después del terremoto principal se produjo una intensa secuencia de réplicas. Durante las primeras horas, los organismos de monitoreo contabilizaron más de 40 movimientos posteriores, algunos de considerable magnitud.

El presidente panameño, José Raúl Mulino, recorrió zonas afectadas y pidió tranquilidad a la población mientras avanzaban los operativos de evaluación y asistencia.
Hasta los primeros balances difundidos durante la noche del viernes no se habían confirmado víctimas fatales, aunque continuaban los relevamientos y existían reportes de personas con lesiones.
Se activaron alertas de tsunami en el Pacífico, pero fueron levantadas
Debido a la magnitud del terremoto, el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico emitió advertencias preventivas para distintas costas de América Latina.
Entre los países incluidos en los primeros boletines figuraron Panamá, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Perú, Nicaragua, Guatemala, El Salvador y México.
Las advertencias respondieron a la posibilidad de que se generaran olas peligrosas como consecuencia del movimiento sísmico.
Sin embargo, con el transcurso de las horas, los organismos especializados analizaron los registros disponibles y determinaron que la amenaza había terminado.
Las alertas de tsunami fueron levantadas durante la tarde del viernes, aunque las autoridades recomendaron mantener la vigilancia y atender las indicaciones de los organismos de protección civil.
El aeropuerto de Tocumen suspendió temporalmente sus operaciones
El terremoto también afectó momentáneamente el funcionamiento del Aeropuerto Internacional de Tocumen, uno de los principales centros de conexiones aéreas de América Latina.
Las operaciones fueron suspendidas de manera preventiva mientras se realizaban inspecciones de las pistas, instalaciones y sistemas de seguridad.
Posteriormente, el aeropuerto informó que las actividades habían sido reanudadas tras comprobar que no existían daños que impidieran su funcionamiento.
Por su parte, el Canal de Panamá continuó operando sin afectaciones significativas, según los reportes difundidos durante la jornada.
Por qué Panamá registró un terremoto tan fuerte
Panamá se encuentra en una región de importante actividad tectónica, vinculada con la interacción de distintas placas geológicas.
Especialistas del Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá relacionaron el movimiento con el sistema de fallas de Azuero-Soná, donde la acumulación de tensiones en la corteza terrestre puede desencadenar terremotos de gran intensidad.
La escasa profundidad del epicentro favoreció que las vibraciones se percibieran con fuerza incluso a varios cientos de kilómetros.
Las autoridades mantienen los controles sobre edificios, rutas e infraestructura, mientras los especialistas continúan monitoreando las réplicas.
