“IAdicción” en las aulas: crece la preocupación por los estudiantes que consultan todo con ChatGPT
Docentes y especialistas advierten que el uso automático de la inteligencia artificial puede debilitar la autonomía, el pensamiento crítico y la capacidad de argumentar. El desafío para las universidades no es solo detectar trabajos hechos con IA, sino enseñar a utilizarla sin reemplazar el aprendizaje.
Cada vez más estudiantes recurren a herramientas como ChatGPT antes de empezar una tarea, organizar una idea o resolver un problema. La inteligencia artificial generativa ofrece respuestas rápidas y textos bien redactados, pero su uso se vuelve problemático cuando sustituye el esfuerzo de comprender, analizar y construir una respuesta propia.
El fenómeno fue definido como “IAdicción” en un informe publicado por iProfesional, que recoge las opiniones de especialistas argentinos sobre la dependencia de los chatbots en ámbitos educativos y laborales.
La preocupación no se centra en el uso de estas herramientas en sí mismas, sino en la posibilidad de que los estudiantes deleguen de manera sistemática actividades cognitivas fundamentales, como relacionar información, elaborar argumentos, detectar contradicciones y defender una postura.
El riesgo de obtener respuestas sin comprenderlas
Andrés Rieznik, doctor en Física, divulgador científico y profesor de la Universidad Torcuato Di Tella, compara el uso de la IA con otras tecnologías que facilitan tareas específicas, como las calculadoras o los sistemas de navegación GPS.
Desde esa perspectiva, el problema no es contar con una herramienta que permita resolver actividades más rápido, sino dejar de practicar habilidades que necesitan ejercitarse para desarrollarse.
Andrés Hatum, profesor de Management y Organización de la Escuela de Negocios de la misma universidad, advierte que el riesgo aparece cuando la inteligencia artificial deja de complementar el pensamiento y comienza a reemplazarlo.
En el ámbito laboral, esa diferencia puede resultar determinante: no alcanza con presentar una respuesta correcta o un informe prolijo si la persona no puede explicar el razonamiento utilizado, revisar posibles errores o justificar sus conclusiones.
Qué habilidades pueden verse afectadas
El uso indiscriminado de chatbots puede reducir las oportunidades de practicar habilidades esenciales durante el aprendizaje. Entre ellas se encuentran:
- Pensamiento crítico: evaluar información y reconocer errores o contradicciones.
- Argumentación: construir una postura propia y sostenerla con fundamentos.
- Autonomía intelectual: intentar resolver un problema antes de recurrir a una respuesta externa.
- Comprensión y memoria: procesar la información para incorporarla y poder utilizarla posteriormente.
- Creatividad: explorar alternativas y desarrollar ideas sin limitarse a reproducir una respuesta generada.
La evidencia disponible todavía está en desarrollo y no permite afirmar que cualquier uso de inteligencia artificial perjudique el aprendizaje. La diferencia está en cómo se incorpora la herramienta y qué parte del proceso educativo queda en manos del estudiante.
La OCDE, en su Digital Education Outlook 2026, advierte que la IA generativa puede mejorar el resultado inmediato de una tarea sin producir necesariamente una mejora equivalente en el aprendizaje. En cambio, su utilización con objetivos pedagógicos claros puede contribuir al desarrollo de conocimientos y habilidades. <Cite refs={[“turn253450search3”]}/>
La universidad, ante el desafío de cambiar las evaluaciones
Para los especialistas consultados por iProfesional, la expansión de ChatGPT también expone una dificultad previa: algunas evaluaciones permiten obtener una buena calificación sin comprobar cuánto comprendió realmente el estudiante.
Por eso, una de las alternativas es incorporar más instancias de defensa oral, resolución de problemas en clase, debates y actividades que permitan observar el razonamiento detrás de una respuesta.
En lugar de concentrarse exclusivamente en detectar si se utilizó inteligencia artificial, las instituciones pueden evaluar el proceso de trabajo: cómo se investigó, qué decisiones se tomaron, qué fuentes se consultaron y si el alumno puede explicar y defender sus conclusiones.
La UNESCO también propone que la formación en inteligencia artificial incluya el juicio crítico, la ética y la capacidad de utilizar estas tecnologías de manera responsable. Su marco de competencias para estudiantes contempla no solo comprender y aplicar la IA, sino también desarrollar una mirada centrada en las personas. <Cite refs={[“turn253450search2”]}/>
Cómo usar ChatGPT sin delegar el aprendizaje
La inteligencia artificial puede funcionar como una herramienta de apoyo si se utiliza para ampliar la comprensión, en lugar de entregar directamente el resultado final.
Algunas prácticas útiles son:
- Intentar resolver la consigna por cuenta propia antes de consultar a un chatbot.
- Pedir explicaciones paso a paso en lugar de solicitar únicamente la respuesta.
- Contrastar los datos con fuentes confiables y verificar las referencias.
- Solicitar objeciones o argumentos alternativos para poner a prueba una idea propia.
- Explicar con palabras propias lo aprendido y comprobar si se puede defender sin ayuda de la herramienta.
El objetivo no es excluir la IA de la educación, sino evitar que su comodidad sustituya las actividades que permiten aprender.
