La psoriasis aumenta el riesgo de artritis, infarto, diabetes, cáncer y depresión

La psoriasis se manifiesta fundamentalmente en la piel a través de placas y escamas blancas y rojas. Sin embargo, es una enfermedad sistémica e inflamatoria que impacta en múltiples áreas del organismo, aumentando el riesgo de desarrollar otras enfermedades como artritis psoriásica, diabetes, obesidad, enfermedad cardiovascular e inflamatoria intestinal, cáncer y depresión. En el marco del Día Mundial de la Psoriasis, que se conmemora el 29 de octubre, la asociación civil AEPSO hace hincapié en la gravedad de las comorbilidades asociadas a esta enfermedad, bajo el lema “Tratemos seriamente la psoriasis, porque la vida de los pacientes depende de ello”.

“La piel es el órgano más expuesto que tenemos y es la que pone nuestra psoriasis a la vista del mundo. Sin embargo, en esta oportunidad queremos dejar en segundo plano lo que le pasa a nuestra piel y hablar del impacto invisible de esta enfermedad, de todos aquellos sistemas que se ven alterados y van poniendo en riesgo nuestra salud”, sostuvo la Sra. Silvia Fernández Barrio, fundadora y presidente de la asociación civil AEPSO.

Las cifras son preocupantes y hablan por sí solas. Las personas con psoriasis, sobre todo en su variante de moderada a severa, presentan más riesgo de desarrollar otras condiciones graves: como por ejemplo aumenta entre un 20 y un 58 por ciento el riesgo de enfermedad cardiovascular y un 43% las chances de sufrir un accidente cerebrovascular.

Como si esto fuera poco, incrementa un 50% el riesgo de melanoma y cánceres de la sangre, y septuplica el riesgo de desarrollar enfermedad inflamatoria intestinal (Crohn y colitis ulcerosa). El 10 por ciento de las personas con psoriasis sufre depresión, pudiendo ascender al 30% en los casos de artritis psoriásica, una enfermedad que desarrollarán 3 de cada 10 pacientes con psoriasis, en la que se ven afectadas sus articulaciones y puede llegar a ser invalidante.

Respecto de esta enfermedad reumatológica, el Dr. Enrique Soriano, presidente de la Sociedad Argentina de Reumatología, advirtió que “todo paciente con psoriasis debe estar atento a la aparición de síntomas como dolor en las articulaciones, en los músculos, en la columna lumbar baja o inflamación en tendones. Es importante que se lo comente a su dermatólogo, quien evaluará la derivación a un reumatólogo y, en caso de que se confirme el diagnóstico, ambos especialistas comenzarán a tratar conjuntamente al paciente, dialogando entre sí para llevar adelante el abordaje más conveniente”.

En la misma línea, el Dr. Luis Mazzuoccolo, médico dermatólogo, Jefe del Servicio de Dermatología del Hospital Italiano de Buenos Aires, remarcó que en la mayoría de los casos el dermatólogo es el primer contacto del paciente con psoriasis con un médico, “por lo que éste es el encargado de buscar  constantemente indicios de cualquier comorbilidad asociada y trabajar en conjunto con médicos de otras especialidades para hace el diagnóstico y tratamiento necesario. Esta red de sostén ayudará al paciente a tener confianza en que el control de la enfermedad y sus comorbilidades es posible”.

Por todo esto, Silvia Fernández Barrio remarcó que desde AEPSO trabajan enfáticamente para que “se deje de considerar a la psoriasis como una inocua enfermedad de la piel, para reconocerla como lo que es: una condición crónica, autoinmune, sistémica, inflamatoria y no contagiosa”.

Dado que esta enfermedad incrementa significativamente el riesgo cardiometabólico, es pertinente atender al estilo de vida de las personas con psoriasis, porque deben monitorear y normalizar los valores de los distintos  factores de riesgo para contribuir a prevenir el desarrollo de comorbilidades.

Recientemente, se presentaron los resultados de una nueva encuesta que incluyó a 1469 pacientes argentinos con psoriasis de moderada a severa. Ésta fue llevada adelante por la consultora Alfalógica para AEPSO entre diciembre de 2017 y marzo de 2018.

Entre los principales resultados, se vio que, llamativamente, el 69% de los participantes tenía sobrepeso, 1 de cada 4 fumaba y la mitad no realizaba actividad física. Esto debe representar un verdadero llamado de atención. Cuanto antes, los pacientes -en conjunto con sus médicos- deben desarrollar un plan para adoptar hábitos saludables, lo que sin lugar a dudas redundará en una mejor calidad de vida y ayudará a prevenir los riesgos antes mencionados.

La psoriasis en la vida de todos los días

En términos del impacto de esta enfermedad a nivel físico, familiar y social, el relevamiento reveló que el 26% asegura haber sufrido alguna incapacidad física (fundamentalmente, dolor, dificultades para movilizarse o para realizar actividades cotidianas). Además, 4 de cada 10 experimentaron problemas con su pareja a raíz de su enfermedad, 1 de cada 4 pasó vergüenza por su psoriasis (inhibición, necesidad de esconder partes del cuerpo o sentirse observado y cuestionado) y el 15,6% alguna vez tuvo ideas activas de suicidio.

“Los pacientes con psoriasis se preocupan principalmente por lo impredecible de su enfermedad y el miedo a empeorar. Muchas veces, sienten vergüenza porque sus lesiones se ven o pican y les cuesta relacionarse con los demás”, explicó el Dr. Luis Mazzuoccolo.

“Estrechar la mano, dar y recibir un abrazo, ir a la peluquería, meterse en una pileta o tomar sol en la playa son situaciones muy cotidianas para la mayoría, pero que pueden ser terriblemente difíciles y traumáticas para quienes tienen su psoriasis mal controlada. Tenemos mucho trabajo por delante. Parece mentira que todavía tengamos que decirle al mundo que esta enfermedad no es contagiosa”, reconoció Silvia Fernández Barrio.

“En ocasiones, se mide el grado de psoriasis por el porcentaje de la piel comprometida en todo el cuerpo, pero no es lo mismo tener placas rojas y escamas en las manos o en el rostro, que tenerlas en la parte baja de la espalda. Quizás en ambos casos sea un 3 por ciento del cuerpo cubierto, pero ese 3 por ciento puede ser sumamente invalidante”, agregó Fernández Barrio.

De todos modos, a cada persona, según su contexto, su historia, su actividad laboral y su situación familiar y social, la psoriasis la afecta de manera particular. El mismo grado de psoriasis y manifestado en la misma parte del cuerpo, impacta de manera diferente en dos personas diferentes.

“En AEPSO trabajamos justamente para individualizar a los pacientes y acompañarlos, dentro de nuestras posibilidades, para que hagan su camino y puedan recuperar su calidad de vida”, subrayó la presidente de la asociación.

Respecto de los tratamientos, remarcaron que hoy por hoy han evolucionado mucho y ningún paciente debería conformarse con resultados modestos, sino que todos deberían aspirar a obtener el mejor control posible de su enfermedad, por lo que recomiendan volver al dermatólogo y conversar al respecto.

Psoriasis, influencers y viralización

A través de los hashtags #PSORIASIS #PSOSERIOUS #PSORIASISSERIAMENTE, AEPSO está lanzando la campaña de concientización en redes sociales con el apoyo de múltiples referentes de los medios, que se sumarán replicando mensajes orientados a tratar seriamente la psoriasis. Además de Silvia Fernández Barrio, estarán participando Candela Ruggeri, Darío Barassi, Pablo y Migue Granados, y Rocío Marengo. Algunos de ellos, inclusive, tienen psoriasis, por lo que su historia de vida con la enfermedad es de gran valor y están particularmente comprometidos con la concientización.

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