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La economía argentina crece a dos velocidades: agro y energía avanzan, pero se deterioran el empleo y el consumo

Un análisis del economista Carlos Pérez advierte que la recuperación se concentra en pocos sectores mientras aumenta la morosidad de las familias y pierden calidad los puestos de trabajo.

La economía argentina atraviesa una recuperación desigual, con sectores como el agro, la energía y la minería mostrando un mayor dinamismo, mientras la industria, la construcción y el comercio continúan rezagados.

El diagnóstico fue planteado por el economista Carlos Pérez, director de la Fundación Capital y exgerente general y director del Banco Central, quien advirtió que el principal desafío para el Gobierno es lograr que la recuperación deje de estar concentrada en determinadas actividades y llegue al conjunto de la economía.

Uno de los indicadores que refleja las dificultades que atraviesan los hogares es el fuerte incremento de la morosidad de los préstamos a familias. Según Pérez, la cartera irregular pasó de poco más del 3% hace un año a cerca del 12,75%.

“Es casi tres veces lo que teníamos un año atrás”, señaló el economista, quien calificó como históricamente elevado un nivel cercano al 13% de irregularidad en los créditos destinados a las familias.

Empleo: menos puestos registrados y más informalidad

El deterioro de las finanzas familiares no estaría relacionado únicamente con el endeudamiento. Pérez también señaló cambios en la composición del mercado laboral.

Según su análisis, los empleos registrados pierden participación frente a modalidades como el monotributo, el trabajo autónomo y el empleo informal, mientras los salarios reales continúan bajo presión.

“Hay una migración lamentablemente que se da perdiendo calidad”, sostuvo el economista al describir el fenómeno.

A esto se suma que las actualizaciones salariales se ubicaron por debajo de la inflación durante buena parte del primer trimestre, lo que afectó la capacidad de compra de los hogares.

Agro, energía y minería, los sectores que más crecen

La recuperación tampoco es uniforme entre las distintas actividades productivas.

El agro, la energía y la minería aparecen como los sectores con mayor dinamismo y capacidad para generar divisas. Sin embargo, Pérez remarcó que estas actividades representan menos del 20% del Producto Bruto Interno.

En cambio, sectores como el comercio, la construcción y las diferentes ramas industriales tienen un peso mucho mayor tanto en la actividad económica como en la generación de empleo.

Por eso, el especialista definió el escenario como un “crecimiento desigual”, en el que los sectores que traccionan la economía no necesariamente son los que tienen mayor impacto sobre el empleo y el consumo cotidiano.

El consumo masivo sigue rezagado

La diferencia también se observa en los niveles de consumo.

Mientras los sectores de mayores ingresos muestran una evolución más favorable, con mayor demanda de bienes importados, vehículos y turismo en el exterior, el consumo masivo todavía no recupera el mismo ritmo.

La situación refleja una recuperación con fuertes diferencias según el nivel de ingresos y la actividad económica.

Las exportaciones presentan un desempeño positivo, mientras que la inversión continúa más rezagada, otra señal de que la mejora macroeconómica todavía no se traduce de manera uniforme en la vida cotidiana de familias y empresas.

Inflación y reservas, los otros desafíos

Pérez destacó que la desinflación continúa y que durante el segundo trimestre se registró una inflación menor a la del primero, aunque consideró que el proceso avanza lentamente.

Para el economista, una recuperación sostenida de los ingresos necesita estar acompañada por una expansión más amplia de la actividad.

Otro de los desafíos señalados es la acumulación de reservas. Según los datos mencionados por Pérez, Argentina había perdido alrededor de US$9.000 millones de reservas internacionales netas durante el año anterior, mientras que en los primeros siete meses de 2026 había recuperado aproximadamente US$8.000 millones.

El especialista consideró necesario sostener la compra de divisas y ampliar las alternativas de financiamiento para enfrentar eventuales períodos de tensión cambiaria, especialmente ante la proximidad de un nuevo ciclo electoral.

El desafío: que la recuperación llegue a toda la economía

El diagnóstico plantea una de las principales incógnitas para los próximos meses: si el crecimiento de los sectores exportadores y generadores de divisas podrá traducirse en una mejora más amplia del empleo, los salarios y el consumo.

Para Pérez, el Gobierno debe generar las condiciones para que la economía deje atrás un crecimiento “modesto y sectorizado” y alcance una expansión más robusta y extendida.

El escenario actual muestra así una Argentina con sectores que avanzan a buen ritmo, pero con una parte importante de la población todavía enfrentando dificultades vinculadas con el empleo, el poder adquisitivo, el crédito y el consumo.

La evolución de esos indicadores será clave para determinar si la recuperación económica logra consolidarse o permanece como una mejora concentrada en determinados sectores.

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