La Casa de Jujuy en Buenos Aires honró a la Pachamama con una emotiva ceremonia
Jujeños, vecinos y turistas participaron del tradicional ritual de agradecimiento a la Madre Tierra, en una jornada que puso en valor la identidad y las tradiciones andinas.
La Casa de Jujuy en Buenos Aires realizó una ceremonia en homenaje a la Pachamama, en el marco de las celebraciones que cada 1 de agosto tienen como protagonista a la Madre Tierra.
El encuentro se desarrolló en la sede de la Casa de Jujuy, ubicada en avenida Santa Fe 967, y reunió a jujeños residentes en Buenos Aires, vecinos y turistas, que participaron de una de las tradiciones más representativas de la cultura andina.
La actividad tuvo como objetivo mantener viva una práctica ancestral y fortalecer los vínculos de la comunidad jujeña lejos de la provincia, a través de un espacio de encuentro, memoria y pertenencia.
El tradicional ritual a la Pachamama
Durante la ceremonia se realizó el tradicional sahumado, utilizado para purificar el espacio, y la corpachada, ritual en el que se comparten alimentos y bebidas como ofrenda y símbolo del vínculo entre las personas y la naturaleza.
La Pachamama es honrada cada 1 de agosto como Madre Tierra y fuente de vida, en una jornada marcada por el agradecimiento por los frutos, el trabajo y la salud.
La ceremonia permitió trasladar esta tradición jujeña a Buenos Aires y mantener vigente una práctica que atraviesa generaciones.
Música y danza para celebrar la identidad jujeña
El encuentro también contó con diferentes expresiones artísticas que acompañaron la ceremonia.
Participaron Luis Bravo y Génesis Aymara, el Ballet Ayllú y el grupo Kusi Folk, que aportaron música, danza y expresiones vinculadas con la identidad cultural de Jujuy.
Entre sahumerios, sabores regionales, música y danza, la jornada se convirtió en un espacio de encuentro para quienes mantienen presente el vínculo con Jujuy aun estando lejos de su tierra de origen.
Una tradición que trasciende generaciones
La celebración organizada por la Casa de Jujuy en Buenos Aires también funcionó como un espacio para reafirmar la importancia de preservar las tradiciones y la identidad cultural de la provincia.
La ceremonia permitió compartir con la comunidad porteña y con visitantes una de las expresiones más profundas de la cultura andina, basada en el agradecimiento y el respeto por la tierra.
De esta manera, la Casa de Jujuy volvió a convertirse en un punto de encuentro para la comunidad jujeña en Buenos Aires, acercando las costumbres, los sabores y las expresiones culturales de la provincia a nuevas generaciones y a quienes visitan el espacio.
